Mostrando entradas con la etiqueta Politica. Gobierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Politica. Gobierno. Mostrar todas las entradas

lunes, diciembre 27, 2010

AÑO NUEVO, NUEVO ROBO




Este maravilloso gobierno que padecemos ha decidido hoy que la mejor forma que tendrán 20 millones de hogares y pymes de afrontar el año 2011, que se supone va a ser tan malo como este que se acaba, es con una subida del recibo de la luz del 10 por ciento, lo que supondrá una media de 4 euros al mes en los recibos. A ello habrá que sumar la del gas, en torno al 4 por ciento. Seguro que la mayoría se lo vamos a agradecer

Los presidentes de las compañías eléctricas estarán muy tristes porque para ellos, todo lo que no sea una subida del 20% es poco para asegurar su beneficio. Pero, bueno, algo es algo, y más viviendo de ese protector de las clases trabajadoras que es ZP.

A estas alturas cualquier cosa que se pueda decir de este gobierno y de su presidente resulta absurdo. Sus actos y sus decisiones hablan por él y no hay más que rastrear las hemerotecas para ver en qué dirección van siempre.

Así que lo más sensato es rezar para que esta pesadilla acabe cuanto antes y podamos prescindir de este personaje. Y ahí empiezan las discordias.

Claro que habrá muchos que dirán que la alternativa es peor, porque ya dan por sentado que el sustituto de este infame es Mariano Rajoy. Eso queridos amigos y amigas es puro fatalismo. No tiene por qué ser así, por la sencilla razón de que eso depende de cada uno de nosotros cuando vayamos a votar.

Es probable que muchos crean que la solución al desastre de gestión de este gobierno está en entregar el mismo a la derecha. Nada más lejos de la realidad. Por lo que respecta a la política económica será más de lo mismo o, incluso agravado, si es que eso es posible.

Pero también es cierto que para que los ciudadanos nos decidamos por una alternativa distinta a la actual, la izquierda política de esta país tiene que empezar a moverse muy en serio y presentar ante los electores una imagen de cordura y de ser capaces de dar soluciones a los problemas que estén basados en criterios reales y no en un rosario de buena intenciones.

Por eso era tan importante la refundación de Izquierda Unida; por la sencilla razón de que lograr ese objetivo no es posible desde una sola de las familias que habitan a la izquierda del Psoe. Y no darse cuenta de ese detalle, es ir directamente al suicidio y, efectivamente, permitir que Rajoy ponga su trasero en la poltrona de Moncloa.

No me cansaré de insistir en que hay que preparar un gran frente común, que no tiene que ser un revoltijo ideológico, sino una alianza temporal para un objetivo muy concreto. Veo, sin embargo, que cualquier intento de que eso sea así no parece que sea bien acogido y, en este sentido, el último Consejo Político Regional de IU, fue un ejemplo.

Si partimos de la base de que uno está en posesión de la verdad absoluta y que la única alternativa del resto es sumarse como meras comparsas al proyecto que se impone desde la atalaya de la sabiduría y la pureza estamos perdidos.

Y podrán ocurrir dos cosas: una, la más probable si hoy fueran las elecciones, que el PP ganara. Y la otra que de nuevo esa estupidez del voto útil, del voto del miedo, del voto falsamente progresista volviera a dar a ZP o su sustituto, que para el caso es lo mismo, una mayoría suficiente para seguir perpetrando fechorías como la de hoy.


miércoles, diciembre 22, 2010

EL INQUILINO


Debemos suponer que el inquilino de la Moncloa tiene por lo menos un asesor o asesora que le indica como debe distraer la atención de los ciudadanos de los temas esenciales para llevarlos a lo insustancial, a lo que es más una cuestión de forma que de fondo. Aunque también es posible que en alguna ocasión se le ocurra a él personalmente,  si bien lo dudo.

Esta mañana nos hemos enterado de que el inquilino ya ha decidido qué hacer en el futuro. Es decir, ya sabe que va a hacer con su vida, porque con las nuestras, con nuestro futuro,  lo que va a hacer ya está claro,  o mejo dicho,  ya está negro del todo.

Nuestro bien asesorado inquilino ha dicho algo tan importante como que hay dos personas que saben si se presentará a las próximas elecciones. Una es su esposa y la otra un miembro del partido.

Así que nuestro personaje va a conseguir que co este anuncio ya no se hable de otro asunto durante bastante tiempo. Y, como dice mi buen amigo Don Kabila, hay que tener poca vergüenza para que con la que se nos ha venido encimase pretenda hacer de eso un elemento de discusión, una cuestión de estado.

La verdad es que,  si fuéramos un poco sensatos, no les prestaríamos a lo que dice el inquilino la más mínima atención porque generalmente suele ser mentira o sandeces. Pero no somos sensatos.

Claro que,  desde el punto de vista del inquilino, esta táctica hasta ahora le ha dado un magnífico resultado. Por ejemplo: casi nadie se acuerda de que el Estado dejará de ingresar en sus depauperadas arcas el próximo año un 30 por ciento de lo que supone la venta de lotería.

Y esto por la sencilla razón de que se privatizará Loterías del Estado para conseguir 5.000 millones de euros, justo la mitad de lo que se ingresa cada ejercicio. Hambre para hoy y ganas para mañana. Pero claro es que no somos sensatos.

Y por qué no lo somos? Pues muy sencillo porque nos detenemos en lo superficialo y así,  mientras discutíamos si los controladores eran los buenos o los malos,  nuestro amigo el inquilino coló la venta de ese 30 por ciento de la Lotería a empresas privadas. Que se cierran varios despachos de lotería, pues ¡que le vamos a hacer! Que se deja de ingresar dinero a largo plazo, pues no pasa nada. 

Claro, que sí los controladores se hubieran estado quietecitos, es posible que esto no hubiera sucedido.  Aunque también es posible que si pepiño no hubiera sacado el decreto el día antes al que empezaba el puente de la Constitución  pues no hubiera ocurrido nada de nada. Y es que, en verdad no somos sensatos.

También es posible que, precisamente, el inquilino crea que es mejor que ocurra algo de algo,  para que la ciudadanía esté entretenida y no se dedique a pensar por sí misma que,  como ya se sabe,  puede dar lugar a resultados muy peligrosos. Seamos, aunque sea por una vez, sensatos y no hablemos mucho del futuro del inquilino.




miércoles, diciembre 01, 2010

UN ENEMIGO DEL PUEBLO

Sólo citar su nombre ya me repugna,  me produce tal asco,  que tengo que hacer un verdadero esfuerzo para no lanzar el vómito definitivo: José Luis Rodríguez Zapatero, un verdadero enemigo del pueblo,  quien  debería ser llevado ante un tribunal popular que examinara su comportamiento y que dictara una sentencia inapelable de culpabilidad por felonía.

Hoy, como era de esperar, ha dado una nueva vuelta de tuerca en su política contra los trabajadores de este país,  y ha anunciado que,  a partir de febrero,  quedará eliminada la ayuda extra de ¡426 euros! a las personas desempleadas de larga duración. Más recortes, más sufrimiento para los que menos tienen.

Estará satisfecho de los resultados de su anuncio, al que hay que sumar la privatización de los aeropuertos de Madrid y Barcelona, y parte del negocio de la Lotería, porque la bolsa de inmediato ha subido como la espuma: los mercados le agradecen al traidor sus nuevas medidas.

Vende, desmantela, privatiza para dar satisfacción a quienes seguramente mañana le exigirán más. Han visto que es débil, que carece de principios, que carece de ética, de sensibilidad que es un felón.

Desde que se inició la crisis, o mejor desde que este tipo reconoció que España se veía ya indefectiblemente afectada por ella, no ha tomado ni una sola medida en favor de los más necesitados de ayuda; de aquellos quienes, con toda seguridad, supusieron en su momento la base de los votos que le permitió sentar su infecto culo facilón en el sillón de la Moncloa.

Se cargó el cheque para ayuda por nacimientos, se cargó el estúpido descuento de los 400 euros en las nóminas,  subió el IVA,  recortó el sueldo de los funcionarios,  facilitó el despido objetivo, quiere alargar la edad de jubilación y “reformar” las pensiones, y ahora acaba con la mísera ayuda a los que ni siquiera pueden ejercer el derecho constitucional de trabajar en un país con casi cinco millones de desempleados.

Me pregunto si este odioso personaje tendrá la desfachatez de volver a presentarse a las elecciones y pedir el voto a los trabajadores. ¿Con qué argumentos? ¿El patriotismo?

¿Y su partido? Silencioso en su mayoría, cuando no aplaudiendo como borregos en el parlamento las medidas del líder, sin que se haya alzado ni una sola voz para disentir. ¿También tendrá la desvergüenza de pedir el voto?

Espero que se alcen entonces los puños y golpeen donde más daño hagan.



jueves, octubre 21, 2010

LOS CIEN DÍAS

Aceptar una cartera ministerial de las manos de ZP, supone asumir de forma voluntaria un compromiso con un presidente de gobierno que pasará a la Historia por haber llevado a cabo los mayores recortes de derechos sociales de la historia reciente de España. Eso es incuestionable.


Se podrá discutir sobre los motivos han llevado a asumir esa responsabilidad y si, en esas motivaciones hay componentes personales, políticos o, sencillamente, estamos ante personajes de escasa catadura ética que solo quieren trepar. Cualquiera de ellas puede tener credibilidad. Pero, evidentemente, la aceptación supone acuerdo con la política de ZP.

No parece necesario, por tanto, dar ni siquiera el manido margen de los cien días de confianza para juzgar la gestión del ministro tal o la ministra cual. Todos saben que el gobierno de ZP está actuado de forma antisocial sin escuchar las voces que le reclaman que, en vez de inclinar de forma vergonzante la cerviz ante los los mercados, reparta de forma equitativa las cargas consecuencia de la crisis económica.

Es notable, para cualquier observador sensato, que la mayor parte de esas voces, que salen de lo que podríamos llamar izquierda política y social, y no vinculada necesariamente a un determinado partido o grupo, piden que se distribuya equitativamente el esfuerzo, no que sólo sean unos los que lo hagan. Esos que, curiosamente, serían los que más responsabilidad tendrían en todo este proceso perverso de recesión o quienes, por tener más, deberían aportar más y que, a la larga van a ser los máximos beneficiarios de las medidas de ZP.

Me parece que, además de una petición sensata, es muy generosa y, sin embargo, ZP, no la quiere escuchar. Y, aún más, su ministra de Economía, señora Salgado amenaza con más más ajustes si los planes no dan resultado.

Me pregunto qué más esfuerzo se puede pedir a una sociedad que padece un 20 por ciento de desempleo, tiene al 21 por ciento de la población por debajo del umbral de la pobreza y con cuatro hogares de cada diez, sin poder hacer frente a sus gastos corrientes.


Así pues, integrarse en este gobierno es de facto hacerse cómplice de sus actos. Y eso tienen que tenerlo muy claro quienes a partir de de hoy han prometido sus cargos. No nos importarán sus actos en el pasado, sino lo que hacen en el presente y harán en el futuro.


En su descargo podría decirse, y no de todos, que pueden creer que desde dentro del gobierno se pueden corregir algunas cosas que se han hecho hasta ahora mal. No seré quien niegue esa posibilidad, pero sólo hasta que se demuestre lo contrario.

Y esto es lo que ha pasado esta misma mañana con el nuevo ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, quien en dos entrevistas en sendas emisoras de radio ha dicho que no se siente incómodo en la defensa de la Reforma Laboral y que si se manifestó con los sindicatos fue para mostrar su solidaridad con ellos por el ambiente anti sindical que se había creado con motivo de la convocatoria de la huelga general.

Por mi parte sobran más comentarios y sobran los cien días.