domingo, febrero 06, 2011

LA DIFICIL CUADRATURA DEL CIRCULO (INFERNAL)



Me ha enfadado mucho el acuerdo que los sindicatos UGT y CCOO han firmado con el Gobierno del felón y con la CEOE para alargar la vida de jubilación y recortar la cantidad a percibir por quienes se jubilan. Es un acuerdo regresivo impuesto por los mercados y,  si a alguien la cabía alguna duda,  no hay más que ver quienes están satisfechos y aplauden.

Pero,  también me ha sorprendido,  y mucho,  la reacción oficial de Izquierda Unida, expresada por boca de su coordinador general Cayo Lara, quien pretende exculpar a una de las partes firmantes de semejante acuerdo.  Es como intentar cuadrar un círculo, en este caso, un círculo infernal.

No sé que debate se habrá producido en IU sobre este asunto, y a cuántos se habrá consultado sobre el mismo, pero eso de saludar el acuerdo para después decir que se van (nos vamos) a movilizar contra él, es, cuando menos, contradictorio.

Va a ser muy difícil convencer a los ciudadanos de que el acuerdo sólo es consecuencia de la actuación del gobierno,  sobre todo, cuando a la euforia general,  se han sumado UGT y CCOO de forma absolutamente innecesaria,  con un gran ritual, declaraciones altisonantes y fotos vergonzosas.

Es muy posible que a la larga la ciudadanía se quede absolutamente desconcertada ante semejante actitud, sobre todo,  si no se le cuenta la verdad pura y dura y se pretende disimular la realidad con cantos de sirena de empleos activos y acuerdos energéticos, que están en el limbo.

Me pregunto si alguien en IU cree que criticar abiertamente una decisión de los sindicatos, aunque haya sido apoyada por la mayoría, no sé si lo habría hecho la base, es una traición a la clase trabajadora. 

Estoy convencido de que los dirigentes sindicales no son en absoluto infalibles y, como cada quien, pueden equivocarse.

Y,  precisamente,  del error es del que hay que aprender para, en la medida de lo posible, no volver a tropezar en la misma piedra por segunda vez. Y digo esto  porque las agresiones va a continuar.

Nos extraña desde la izquierda, que una buena parte de los ciudadanos vean en el Partido Popular, el relevo necesario al gobierno del felón. Es una perspectiva terrible.

Y me pregunto también si en buena medida, eso no es consecuencia de intentar justificar lo injustificable, de pretender salvar la cara de quienes han entregado la nuestra y de tapar los errores con salutaciones absurdas de acuerdos impresentables.

Coincido con Javier Madrazo en el deseo de que los ciudadanos no caigan en la trampa del PP y miren a la izquierda en las próximas convocatorias. Pero también me gustaría que la izquierda ofreciese a la ciudadanía esa coherencia que hoy, en tiempos de traiciones, es tan necesaria.

Que nadie haga una interpretación torticera de lo que escribo: en absoluto se trata de descalificar genéricamente a los sindicatos pero, si de poner blanco sobre negro, en lo que en mi opinión ha sido un grave error.

Me molesta muchísimo que ante un tema de tanta trascendencia no se haya provocado un debate amplio, serio y riguroso, del que saliera una posición que pudiera ser avalada por una mayoría suficiente. Me molesta que los dirigentes suplanten a los militantes.  

viernes, febrero 04, 2011

EL SIGUIENTE ESTACAZO

Me imagino que no hace falta ser una lumbrera para deducir por dónde nos va a llegar el siguiente estacazo. La horripilante alemana Frau Merkel y su amigo Mafo, ya andan anunciando que hay que desvincular las subidas salariales del indice del Precios al Consumo. No tardarán mucho Yogui y Bubu en negociar un gran acuerdo social para que también los mercados se salgan con la suya en esto.

Verán amigos, tengo un respeto reverencial por los sindicatos; considero que han sido (y deberían ser) esenciales en todos y cada uno de los avances de la clase trabajadora y que gracias a ellos hemos logrado pasar de la esclavitud al estado del bienestar. Esto lo creo como un dogma de fe y, últimamente, soy poco dado a los dogmatismos.

Pero Yogui y Bubu han logrado que UGT y CCOO se parezcan a una organización sindical como un huevo a un castaña.

Querría creer que los culpables de las barbaridades que se están fraguando contra los trabajadores son únicamente obra del felón pero, desgraciadamente, los hechos son tozudos y demuestran lo contrario,  por mucho que algunos se empeñen en cargar la responsabilidad sólo en una de las partes.

Por lo que se refiere a CCOO, el sindicato en el que milité tantos años, resulta patético comprobar que casi ni una sola voz se ha alzado contra el pacto del pensionazo aprobado por una aplastante mayoría. ¿Nadie cree que es nefasto?

Por lo tanto, de cara al futuro, supongo que la actuación de las dos centrales sindicales va a continuar en la misma línea que en la actualidad; esa especie de patriotismo que se traduce en arrimar el hombro para sacar a los bancos y al capitalismo especulativo de una crisis que ellos mismos han provocado.

Sin embargo,  pese a mis reticencias,  estaría dispuesto a hacer un esfuerzo si tuviera la seguridad de que mi aportación, al final, sería en beneficio de la clase a la que, sin duda, pertenezco: los trabajadores. Pero no va a ser así.

Y ya veo en el horizonte los nubarrones que anuncian la próxima tormenta: salarios e IPC. Seguro que dentro de poco empezarán las presiones para que se desvincule por completo una cosa de la otra, con lo que se pretenderá demostrar que así se es más competitivo, de forma que se equipare ese concepto -productividad-  con el de sueldo miserable.  O, como muy bien expresó ese prócer del empresariado cuyo nombre omito porque es repugnante, trabajar más y ganar menos.

Y veo de nuevo a los cabecillas de CCOO y UGT, haciéndose una foto para contentar a los mercados, uniendo sus manos con el felón y la CEOE, para demostrar que aquí cuando nos bajamos los pantalones lo hacemos a conciencia.

Y,  entre tanto,  Botín, dice que las medidas del Gobierno son magníficas. Esto sería ya de por sí, suficiente.

miércoles, febrero 02, 2011

EL DIA DE LA INFAMIA

En la historia de los pueblos, de las naciones, de los individuos, hay fechas señaladas que han pasado a recordarse como días de la infamia. Así recuerdan los estadounidenses el ataque a Pearl Harbor, o los franceses la rendición de París ante Hitler. En España hemos tenido demasiados días infames y, quizá por eso, ya no nos extrañe que de vez en cuando se sume alguno más.


Hoy es, desde mi punto de vista, uno de esos días. Una jornada trágica en la que se ha puesto de manifiesto de la forma más grosera posible, como los representantes de los ciudadanos han cedido su soberanía y han escenificado una claudicación ante los mercados para hacerse esa foto tranquilizadora que tanto disgustaba no hace mucho a Fernández Toxo, líder del sindicato CCOO.

Muchos pretenden que celebremos lo que no es más que una rendición en toda regla. La firma de un “acuerdo global” que, en realidad, es sólo un nuevo recorte, esta vez sobre las pensiones, ya que el resto de asuntos, se dejan, como era previsible, para próximas negociaciones.

Como ciudadano de esta país, me siento desolado ante esta situación; como trabajador, me siento traicionado. Y miro con envidia al sur. Allí donde la movilización ha logrado arrojar fuera a un tirano y lo va a conseguir -estoy seguro- con otro.

Cómo se puede vender esta infamia como una logro para los trabajadores es algo que mi corta mente no alcanza a comprender. Cómo se pueden hacer grandes discursos con toda esa parafernalia insultante el mismo día que sabemos que más de 130.000 personas han ingresado en el ejercito de desempleados que ya suman 4,2 millones.

Cómo se atreven a hablar de creación de empleo los responsables de que en España se duplique la cifra media de parados de la UE, con más del 20 por ciento, que en el caso de los jóvenes alcanza ya la obscena cifra del 42 por ciento.

Y cómo es posible que todo esto, para mayor ignominia, ocurra el mismo día que nos anuncian que el BBVA, uno de los que se benefició y lucró de la burbuja inmobiliaria y de la explotación de un consumismo absurdo y delirante, que encerró a millones de personas en ese círculo infernal, ha ganado en 2010 el 9,4 por ciento más que en 2009, con 4.600 millones de euros ¡en plena crisis!

Cómo es posible que un mentiroso indeseable como ZP siga todavía al frente de un gobierno infame, vendido a los mercados, y cuya ministrilla de Economía se preocupa porque una sentencia de un juez pueda poner en riesgo al sistema financiero y tiene la desfachatez de decir que a partir del segundo semestre se crearán unos ¡50.000 puestos de trabajo!

Y cómo pueden permanecer al frente de dos organizaciones sindicales quienes han aceptado un pacto que supone hipotecar el futuro de millones de personas que van a cobrar menos pensión y van a dejar de trabajar más tarde y para disimular anuncian que se opondrán a la Reforma Laboral.

Hoy, es un día triste, un día que no debemos olvidar jamás. El día que se consumo uno de los mayores golpes contra la soberanía ciudadana. No en vano los mercados ya han dado señales de tranquilidad. Los españoles hemos perdido todas y cada una de las batallas y lo peor es que ha sido casi sin lucha.

lunes, enero 31, 2011

EL DIOS MERCADO SENTENCIA A MUERTE A LAS CAJAS

El dios mercado ha dictado sentencia de muerte contra las cajas y, de forma inmediata, el gobierno del felón ZP se ha puesto manos a la obra para ejecutar la sentencia cuanto antes. Así que el final de las cajas de ahorros está muy próximo. Les queda como mucho hasta septiembre.


El pretexto del dios mercado para esa ejecución sumaria es que no se fía de las cajas, que no tiene seguridad sobre su solvencia, que ignora si sus activos “tóxicos”, son un peligro. A lo que el felón apostilla que eso resta credibilidad a la economía española ( la que era de champions) y no permite el desarrollo del crédito.

Parece mentira que un dios pueda ser tan ignorante y un gobierno tan cínico.

Pero, para sacar de dudas al poderoso y temible dios, ya están el felón ZP y su ministrilla, la dócil salgado. Así que, ni cortos ni perezosos, se han sacado de la manga la exigencia más alta del mundo mundial para que las cajas demuestren su solvencia, eso que se llama “core capital”. Más que lo que se exige en la UE y más que lo que exigen los EE.UU. Y es que a rigurosos en cuestiones de “core” no nos aventaja nadie.

Pero claro, aquí lo que se trata es de poner condiciones que una buena parte de las cajas no puedan cumplir para que desaparezcan del mercado, sean compradas por una cantidad irrisoria por algún avispado banco, eso sí, después de haber sido convenientemente saneada con dinero de los contribuyentes.

Y ¿en qué consiste ese saneamiento? Pues muy sencillo: cerrar sucursales y despedir empleados, ya que, sobran unas y otros.

La verdad es que para el dios mercado las cajas son un incordio. Hacen la competencia a los bancos, a los que les quitan una buena parte de la clientela, hacen inversiones a más largo plazo, son más cercanas a las pequeñas y medianas empresas y tienen bastante grado de localización, algo que choca con la globalización que se pretende.

Es muy posible, no se puede negar, que algunas hayan asumido riesgos excesivos. Desde luego no habrán sido las únicas, y también se las reprocha que están muy politizadas. Tampoco serán las únicas. Pero lo cierto es que, pese a esos factores, no se puede demostrar que en términos generales hayan sido mal gestionadas. Hay algún caso muy conocido pero hubiera bastado con resolverlos y en paz. Y, en todo caso ¿dónde estaban los encargados de impedir semejante disparate?

Lo más curioso es que el gobierno del mendaz ZP, está dispuesto a poner dinero del bolsillo ajeno para salvar a las que estén en apuros. Pero no con la intención de crear un sistema de banca pública que siguiera un poco la estela de lo que fueron las cajas.

No, ni mucho menos. La intención es que una vez, saneadas salgan a la calle a ver quien las quiere comprar. Por supuesto ya hay algún tiburón que ha dicho que si se las entregan en buenas condiciones está por la labor.

Al convertirse en bancos, las cajas cambiarán totalmente sus criterios y, por ejemplo, pasará a ser prioritario el pago de dividendos a sus accionistas, dinero que, lógicamente va a restarse de lo que se disponía para obra social y que se estimaba en unos 1.500 millones de euros al año.

Así que, tras bajar el sueldo a los funcionarios, congelar las pensiones, recortar las inversiones públicas, imponer la reforma laboral, pactar el pensionazo, también se carga las cajas. ¡Que maravilla!

sábado, enero 29, 2011

SOBRE EL PENSIONAZO

En las democracias parlamentarias los gobiernos que son sustentados por una mayoría, ya sea propia o apoyada por una alianza o pacto de legislatura, tienen asegurada, salvo catástrofe, la aprobación de las leyes que consideren necesarias y convenientes. Los votos de los diputados pueden convertir en ley, incluso aquellos proyectos que sean manifiestamente impopulares.

Durante muchos años el parlamentarismo sólo sirvió a la clase dominante y, en realidad, sólo muy recientemente, los trabajadores, mediante nuestras organizaciones políticas, hemos tenido acceso a esas sedes representativas y a la posibilidad de formar gobiernos salidos de las urnas que con un programa avanzado representan los intereses de la clase dominada.

Así, en puridad democrática, los trabajadores no tendríamos nada que temer desde el momento en que, con una mayoría parlamentaria suficiente, se pudiera conformar un gobierno de orientación socialista que es precisamente la llamada de defender sus derechos de clase

De aquí podemos deducir que la clase trabajadora habría renunciado a la toma del poder por la vía revolucionaria, aceptando la legitimidad parlamentaria, en la confianza de que sus derechos como tales trabajadores no serían conculcados.

Pero, ¿qué pasaría si esa mayoría socialista, legislara, por los motivos que sean, de forma contraria a los intereses de quienes representa, incluso vulnerando los puntos programáticos sobre los que se sustentó su victoria electoral?

Evidentemente, los trabajadores tendríamos el derecho democrático de retirar de inmediato la confianza a ese gobierno, bien exigiendo su dimisión y la convocatoria de nuevas elecciones, o bien, derribándolo por otros medios más expeditivos como podía ser una permanente movilización.

En definitiva, el gobierno que actuase así, estaría cometiendo un fraude democrático y poniendo en riesgo la propia esencia del sistema parlamentario, que se basa sobre todo en cumplir el mandato que los representantes de los ciudadanos reciben de aquellos a quienes representan (no sustituyen) sobre la base de aquello para lo que se les ha elegido.

Al engañar a sus electores, ese gobierno perdería toda clase de legitimidad para seguir siéndolo.

Por otra parte, los trabajadores, incluso antes de poder participar activamente en la vida política, tuvimos a los sindicatos como defensores de nuestros intereses. Ciertamente los sindicatos nos son organizaciones políticas y no concurren a las elecciones, pero si participan de ella y deben tener un papel muy vigilante para que los derechos de este colectivo no se vea perjudicado.

Su función, evidentemente, no es legislar, pero si impedir, con los medios que tienen a su alcance, que las leyes destruyan derechos de los trabajadores. Su papel no es negociar recortes en esos los derechos, para evitar un teórico mal mayor, sino oponerse a que esto ocurra.

Por tanto, con cualquier clase de gobierno, los sindicatos tendrán que estar atentos a las posibles maniobras o desviaciones que puedan producir decisiones lesivas, con las armas que les son propias, es decir, las movilizaciones de la masa trabajadora

Pero, igualmente, qué pasaría cuando un sindicato incumpliera de forma inexplicable el mandato recibido de la gran mayoría de los trabajadores y pactase con un gobierno un acuerdo que fuera francamente demoledor para los intereses de estos.

Y todavía peor, qué pasaría cuando ese sindicato se arrogara la representación de todos los trabajadores cuando sólo representara a una parte y ademas hubiera recibido un mensaje expreso de no ceder ante las posturas que pretendieran un retroceso en los derechos sociales.

Pues, al igual que en el caso del partido que traiciona a sus electores, ese sindicato perdería legitimidad, perdería credibilidad y muy posiblemente ya no representaría a quien dice representar, con lo cual habría que llegar a la conclusión -penosa- de que debería ser relevado y abandonado.

Como conclusión, podría decir que esta hipotética situación vendría a demostrar que abandonar imprudentemente caminos alternativos al parlamentarismo, confiarlo todo al juego de las mayorías y abandonar las movilizaciones para actuar sólo mediante la negociación, cuando no se tiene fuerza suficiente, sería una barbaridad.

Claro que, evidentemente, esto es sólo una ficción porque los partidos socialistas nunca legislan contra los trabajadores y los sindicatos jamás negocian lo innegociable.




miércoles, enero 26, 2011

DECISIONES PERSONALES


Resulta obvio decir que todas las decisiones, incluidas las que  suponen el abandono de la actividad política,  lo son por motivos personales. En realidad todas son personales. Otra cosa es que estén basadas, con más o menos peso, en problemas familiares, profesionales o políticos.

Normalmente,  quien aduce motivaciones personales para el abandonar la política,  lo que desea es evitar polémicas estériles y, sobre todo,  causar un daño innecesario a la organización a la que perteneció o en la que va seguir trabajando pero desde otro escalón. Es esta, a mi juicio, una actitud loable que debería ser más frecuente.

Estoy absolutamente seguro de que la decisión de Inés Sabanés de abandonar una parte muy importante de sus responsabilidades en Izquierda Unida, tiene sólidas motivaciones políticas; que la ha tomado después de una seria reflexión, posiblemente compartida con personas de su entorno, y que no es producto, en absoluto, de una rabieta o de haber perdido relevancia dentro de la organización, algo por cierto, bastante discutible.

Esperemos que, ahora, quienes de alguna forma van a tener que gestionar las consecuencias de esta decisión, reflexionen igualmente y ese ejercicio no se limite a lamentar su marcha, a reconocer su muchos méritos, su gran trabajo y poco más. No sería una actitud sensata ni justa, tanto en lo personal, como en lo político.

Pero,  por nuestra parte,  a los que somos simples militantes de base y poco más, también nos conviene, y mucho, una reflexión sobre esta decisión y otras que, por otros motivos también "personales", han llevado a compañeros y compañeras a abandonar las filas de Izquierda Unida.

Me parecería gravísimo despachar estos abandonos con descalificaciones simplistas o,  peor aún ,  con acusaciones infundadas y mal intencionadas,  destinadas más bien a eludir un problema de fondo que a analizar con rigor lo que pasa.

La marcha de Inés,  no obedece en absoluto a un capricho. Es el exponente de un fracaso rotundo que en ella toma más carta de naturaleza,  porque ha estado desde hace muchísimos años,  sin que se le pueda hacer ni un sólo reproche serio, en primera línea y es un referente de IU. 

De ahí,  que la gravedad de la renuncia sea pública y notoria, pero no de menor entidad que la sangría de militantes corrientes o la falta de incorporaciones o aproximaciones que se buscaban o así se dijo.

La salida de Inés es consecuencia de la decepcionante evolución, hay que llamar a las cosas por su nombre,  de la refundación de Izquierda Unida. Decepción en la que todos, ciertamente, tenemos una responsabilidad inmediata. No hemos sido capaces de llevar a la práctica lo que nos propusimos de forma entusiasta hace ya algún tiempo.

Si esto desanima  quienes somos la última palabra del credo,  mucho más lo hará a quienes,  si son sensatos,  desde la responsabilidad directa, ven como pasan los días y,  por unos motivos u otros, y estos si que no tienen nada de personales,  Izquierda Unida sigue el punto de partida.

Pero, dicho esto,  sería un ejercicio de hipocresía por mi parte, decir que estoy de acuerdo con la decisión de mi compañera. No, no es así. Creo que,  pese a los muchos obstáculos,  todavía el esfuerzo merece la pena y que luchar desde dentro es mucho más eficaz, pese a la exigencia terrible que ello pueda suponer.





martes, enero 25, 2011

UN AMIGO CUMPLE AÑOS

Hoy es el cumpleaños de un buen amigo. Un amigo que surgió de este mundillo de los blog. ¡Para que luego digan que no sirve para nada! Este amigo -Rafael García Almazán- es el el anfitrión del blog Kabila. Y digo anfitrión y no propietario, porque ese espacio, es un poco la casa de todos -esta sí- siempre y cuando seamos respetuosos.

Recuerdo que Kabila fue el segundo blog al que me “afilié”. Me gustó desde el principio y, además, me identifiqué de forma inmediata con la ideología de su autor, cuestión que no antepongo en mis relaciones personales, pero que, evidentemente, aunque no condiciona, si facilita en entendimiento.

Son muchas las cosas que me unen a Rafa, y algunas, muy pocas, las que nos separan.  Como él las sabe perfectamente, no voy a desvelarlas porque pertenecen a nuestra “intimidad”.

Pasado el tiempo, y un poco por casualidad, conocí a don kabileño personalmente y mi impresión sobre él se confirmo. Era justo el tipo de persona que esperaba y que se resume en una palabra muy sencilla pero que hoy, desgraciadamente, sirve para definir a muy pocos: HONRADO.

Quede aquí pues prueba fehaciente de mi simpatía y de mi admiración por este maestro bloguero. Y quiero que conste una cosa. Si por esos azares de la vida,  don Kabila no fuera políticamente tan próximo a mi como lo es, es casi seguro que hubiera sentido el mismo afecto y la misma admiración porque es una de esas personas que trasciende del partidismo y a la que se define también con una palabra muy elocuente: BUENO.

Así que,  querido amigo, te deseo que tengas un feliz día de cumpleaños, que recibas un montón de regalos y yo, por mi parte, te envío un fuerte abrazo a la espera de dártelo personalmente, frente a unas buenas cervezas.     

domingo, enero 23, 2011

34 AÑOS DE UN CRIMEN ATROZ



Mañana se cumplen 34 años de uno de los crímenes más atroces que ocurrieron durante la maravillosa transición del franquismo al juancarlismo: la matanza de los abogados laboralistas de Atocha. Un crimen del que jamás se supo quienes fueron sus cabezas pensantes, como ha sucedido en tantos otros casos similares durante esa gloriosa época.

Me gustaría que este breve entrada no se tomara como un texto revanchista en el que se clama por la venganza. No, nada más lejos de la verdad. Sencillamente pretende algo mucho más sencillo como es un homenaje a los muertos y los heridos en aquel atentado y una modesta advertencia.

Enrique Valdevira Ibañez, Luis Javier Benavides Orgaz, Francisco Javier Sauquillo, Serafín Holgado de Antonio y Ángel Rodríguez Leal fueron asesinados. Miguel Sarabia, Alejando Ruiz-Huerta, Luis Ramos Pardo y Dolores González Ruiz resultaron heridos. Honro desde aquí la memoria de todos y cada unos de ellos.

Los ejecutores de la matanza fueron detenidos, no sé si todos pero, desde luego, los que les alentaron, los autores “intelectuales”, por emplear la palabra habitual en estos casos, aunque poco o nada encaja son esa chusma, no pasaron jamás a disposición de los jueces.

El segundo objetivo de este comentario es alertar a aquellos que creen con cierta ingenuidad que con recordar estas cosas sólo se remueve el pasado para dividir o para distraer a la ciudadanía de los verdaderos problemas de la nación.

No es así. Si le damos la espalda a nuestra historia, si preferimos mantenernos en la ignorancia, si aceptamos la amnesia colectiva como terapia, no seremos capaces de distinguir, cuando sea necesario, dónde está el verdadero peligro para la convivencia, para el desarrollo armónico de los pueblos que conforman este estado.

No se trata de abrir nuevo juicios, ya la historia se ha encargado de ello. Es sencillamente saber para evitar, en la medida de nuestras posibilidades, que actos de barbarie semejante se vuelven a repetir.

Y, para que eso sea posible, hay que tener un conocimiento serio y riguroso de los hechos, de cómo fueron, por qué se produjeron y quiénes fueron sus inductores. Sólo así, pese a quien pese, podremos evitar que los intolerantes, que no tienen por qué ser identificados con los radicales, acaben por imponer la única forma de debate que conocen: la del puño y la pistola.


sábado, enero 22, 2011

BIENVENIDO AL CENTRO MR. CASCOS

Debemos congratularnos seriamente porque uno de los mayores exponentes humanos de la derechona pura y dura se defina ahora, en ese partido llamado Foro Asturias,  y tras su sonora bronca y posterior ruptura con el Partido Popular,  de centro y municipalista. Así pues, bienvenido al Centro Mr. Cascos.

Pero ¿qué es situarse en el centro político? Pues sencillamente en el mejor de los casos se podría decir que es colocarse en la indefinición más absoluta, pretendiendo hacer creer a los ciudadanos que se está en el equilibrio, en la equidistancia, alejado de los maximalismos, o sea, en la nada.

En realidad, el centro político no existe; es una entelequia, una especie de disfraz para engatusar a personas con ciertas cautelas, o más bien disimulo, ante lo que se ha venido comúnmente definiendo como izquierda y derecha. Personas, sobre todo, a las que asustan en el sentido literal de la palabra, los postulados que consideran radicales, casi siempre vinculados a los avances sociales. Al final el centro es también parte de la derecha y sólo circunstancialmente, si huele alguna ventaja personal, apoya a la izquierda.

Curiosamente, el centro está lleno de siglas y siglas. Cada vez que alguien se separa de su organización, de forma inmediata se define de centro. Los ejemplos abundan en los últimos años como para tener que recordarlos. También hay quienes se definen de centro desde siempre pero por motivos más bien emparentados con la historia.

La llegada de Mr. Cascos al centro va a quitar -dicen- espacio a otros que también están ahí. Yo, francamente, lo dudo bastante.

Algunos políticos tienen tendencia a creer que son una especie de santones y que basta su aparición en la arena para que las masas les sigan cual profeta. Es posible que esto sea así durante algún tiempo, pero más a la corta que a la larga, todos estos experimentos acaban en sonoros fracasos, entre la indiferencia general. También en esto hay ejemplos abundantes.

No negaré que se puede producir un efecto tirón. Ese fue el caso de UPyD; pero ya se ha demostrado que, por lo menos en lo que hace a las elecciones en Catalunya, no ha llegado a nada. Bueno sí, al ridículo. Poco a poco irá perdiendo fuerza. No se puede vivir permanentemente del populismo y la demagogia. Eso tiene éxito en tiempos de grandes crisis. Pero, después, hay que aportar grandes soluciones y es ahí donde fallan estos “centristas” de forma estrepitosa.

Por otro lado, esos mismos profesionales de la política tienen una opinión muy alta de sí mismos. Creen que son imprescindibles y no tienen el más mínimo sentido de servicio a la sociedad. Sin embargo, a muchos de ellos, fuera de su ámbito más cercano, no les conoce casi nadie, o precisamente porque se les conoce, es por lo que están lejos de cualquier triunfo.

Podría parecer que defiendo a las grandes formaciones frente al pluralismo: nada más lejos de la verdad. Lo que pasa es precisamente lo contrario, la defensa del pluralismo es incompatible con la existencia del oportunismo, que es su mayor enemigo porque éste perjudica a quienes si trabajan en serio desde posiciones minoritarias.

Es posible que Mr. Cascos en Asturias tenga algún predicamento; ya lo veremos. Pero, fuera del Principado su capacidad de maniobra es escasa porque le va a ser muy difícil enfrentarse al aparato de su expartido. Y lo mismo vale para otros líderes y lideresas. Por eso prefieren hacer todo lo posible para hacerse con el poder en su formación a costa de lo que sea. Le pasó a Cascos, le pasó a Rosa Díez y le pasará a quien lo intente.

En todo caso, si esta decisión supone que, de alguna forma o durante algún tiempo, la derechona va a ser debilitada pues mejor, aunque preferiría que la Izquierda no tuviera que depender de estas cuestiones para convencer, seducir y gobernar. Así que lo dicho, bienvenido al centro Mr. Cascos.

domingo, enero 16, 2011

¿REQUIEM POR EL SINDICALISMO DE CLASE ESPAÑOL?

Sería absurdo negar el que el sindicalismo español representado fundamentalmente por dos organizaciones históricas, como UGT y CCOO, está en una profunda y seria crisis de credibilidad. Su errática actitud desde que se inició la crisis, su falta preocupante de respuestas contundentes a ésta,  y la percepción por la mayor parte de muchos trabajadores de cierta connivencia con el gobiernillo de ZP, han hecho caer su prestigio e influencia a un nivel mínimo.

Pero, sería igualmente absurdo, achacar este problema sólo a la crisis. La cuestión sindical se arrastra desde hace muchos años, pero ahora,  por unas circunstancias verdaderamente terribles, se ha manifestado de la forma más dura posible.

Lo más dramático es que,  mientras los mercados se han organizado perfectamente, han presionado a los gobiernos, han manipulado las informaciones y las realidades, han especulado con la economía y han doblado voluntades pretendidamente soberanas,  las fuerzas sindicales han estado muy por debajo de lo que cabría esperar de ellas.

Y la cuestión, no es sólo si ambas centrales han acertado en la convocatoria, tardía, de una huelga general, o si el anuncio de que en enero no habrá otra huelga de ese tipo es conveniente o no.  Este es un hecho puntual sobre el que se puede debatir. Ciertamente son aspectos relevantes pero, con todo, son nada más la manifestación pública de un problema mucho más de fondo; una cuestión de estrategia y de ideología.

Lo cierto es que el sindicalismo español es muy débil, por falta de militancia, y está maniatado por su inmersión excesiva en el sistema que, curiosamente, es el que lo financia. Los sindicatos dependen de los presupuestos del Estado y, por tanto, jamás actuarán contra un sistema que les mantiene.

De ahí que hayan hecho de la negociación con el gobierno de turno todo el eje de su política. Y no siempre el pacto es la mejor solución.

Por eso los trabajadores nos preguntamos ahora qué es lo que hay que negociar en las condiciones actuales. Con una gobierno que ha tomado una serie de medidas absolutamente contrarias a los intereses de la mayoría hay muy poco que negociar y si mucho que presionar.

Si la oferta de acuerdo, por ejemplo,  es rebajar la dureza de la reforma laboral en algunos aspectos, a cambio de ampliar la edad de jubilación y presentar esto como resultado de una negociación, la respuesta debe ser que eso es un simple intercambio de cromos para salvar la cara,  y no aceptar semejante tomadura de pelo como un éxito.

Evidentemente, la dependencia sindical del sistema, es una cuestión directamente proporcional a la importancia de cada central y,  no recibe lo mismo UGT que USO o CNT,  por poner algunos ejemplos. Por eso el sindicalismo de clase está hoy más cerca de estas organizaciones pequeñas que de las dos mayoritarias.

Pero con ser esto muy grave, no lo es menos el anquilosamiento de UGT y CCOO en los últimos años, en los que se han dedicado casi con exclusividad a la gestión y negociación de convenios colectivos, y en la mayor parte de los casos en sus aspectos meramente salariales. Hay excepciones, pero son precisamente las que confirman la regla.

La consecuencia de esta actitud es que buena parte de los trabajadores han llegado a la conclusión, absolutamente equivocada y con unos resultados catastróficos, de que las centrales sólo sirven para eso y se han desentendido de ellas. La afiliación es mínima y la militancia activa aún más.

Precisamente por esto, es por lo que no se ha producido la necesaria renovación en la cúpula dirigente sindical. Este cambio de personas, de líderes, de actitudes es hoy más precisa si cabe, porque los que están, llevan demasiado tiempo, están aletargados, nos son capaces de ver que la sociedad ha cambiado y además, en ocasiones, aunque esa crítica es muchas veces injusta, algunos han caído en un serio desprestigio personal que perjudica a todos los demás.

Los sindicatos han confundido ser responsables, no crear un gran conflicto social innecesario, con ser ineficaces, no actuar nada más que cuando la situación se ha hecho verdaderamente insostenible y cuando el país supera los cuatro millones de desempleados.

El sindicalismo español de clase necesita una revolución interna intensa; total, tiene que arrasar las viejas estructuras que no sirven, acercarse a todos los trabajadores, hacer un llamamiento a la ciudadanía para que presione con firmeza ante la ofensiva del gobiernillo representante de los mercados.

De lo contrario nos veremos entonando un réquiem por los sindicatos y, después, por nosotros mismos.

sábado, enero 15, 2011

MAGALLANES RECLAMA A PIÑERA POR SU MENTIRA SOBRE EL GAS


No ha tardado mucho en mostrar su verdadera cara (dura) el presidente de Chile Sebastián Piñera. Tras la campaña populista que se organizó con el rescate de los 33 mineros el pasado octubre, ahora, pasada la euforia por ese éxito, que en absoluto le corresponde a él, llegan las medidas y las reformas para rentabilizar la economía con subidas de precios disparatadas. Suena de algo, ¿verdad?

El caso es que en Chile, al sur del país en la zona austral, existe una región que se llama Magallanes. Es una zona dura, en la que la vida de sus habitantes no es sencilla en absoluto y que requiere una gran esfuerzo para sobrevivir. Para hacerse una idea, baste saber que en verano la temperatura media no sobrepasa los 15 grados centígrados.

Esta región es una gran productora de gas natural y de petróleo. Gracias a ese gas los magallánicos puede vivir en condiciones más o menos aceptables, pero, evidentemente, necesitan la ayuda del Estado.

Hasta ahora, el gas natural es subvencionado por éste, que se hace cargo de la mayor parte de la factura, mientra que los ciudadanos vienen a contribuir con un cinco por ciento aproximadamente.

Piñera prometió durante la campaña electoral no subir el precio del gas de esta región. Pero ahora dice que para no acabar en la ruina como le ha pasado a España, hay que subir el precio del gas para poder mantener las inversiones del futuro. También me suena esta cantinela.

Para que nadie me acuse de no aportar pruebas esto es lo que dijo el entonces candidato:

"El sector residencial en Magallanes tiene un tratamiento especial en materia de precios del gas, y ese tratamiento especial se va a mantener. Por lo tanto, le digo a los magallánicos que no hay nada que temer, porque hay buenas razones para que el precio del gas, que es un elemento tan vital en una región que tiene tantas dificultades y frío, se mantenga en condiciones más favorables para la gente de Magallanes que para el resto del país”.


El caso es que pretende subir el precio el 16,8%, lo que supone unos cinco euros cada mes, para una región en el que el sueldo medio es de 300 euros. Lo malo no es sólo la repercusión de la subida, sino los efectos colaterales que tendrá. Por ejemplo, se calcula que la repercusión será del 230% de ala en los precios de algunos productos alimenticios, el transporte y los combustibles.

Evidentemente la ciudadanía no se ha quedado quieta y ha bloqueado y paralizado la región magallánica, protesta que ya ha causado dos muertas, una niña de dos años muy grave y un caos generalizado en la región.

También se han visto afectados algunos visitantes de la zona, que tiene bastante turismo, y que no pueden salir de allí y, lógicamente, están algo preocupados.

Lo curioso del caso es que Piñera dice que hay que hacer rentable la extracción del gas, para que se puedan acometer inversiones en el futuro que garanticen que continúe el suministro. Lo que no dice es que los magallánicos consumen un millón de metros cúbicos al día de gas, pero una empresa canadiense que se llama Methanex, se lucra con la venta diaria de 10 millones de metros cúbicos de gas natural.

Finalmente quiero agradecer a Carmen (Ciberculturalia) habernos puesto en antecedentes sobre este asunto que, casualmente, está muy lejos de los titulares que otras protestas merecen en la prensa española.

viernes, enero 14, 2011

LO ADVERTIMOS: NO ES UNA INOCENTADA



Tal como advertimos, no se trata de ninguna inocentada. Zapatero se sometió a las autoridades europeas y los "mercados" y quiere que se apruebe el proyecto de ley de jubilación a los 67 años en el próximo Consejo de Ministros del viernes, 28 de enero de 2011. Mantiene su promesa a los poderosos contra los intereses y los derechos de los trabajadores y trabajadoras.


Izquierda Unida tiene en marcha una campaña contra los recortes sociales aprobados por el gobierno Zapatero, contra las políticas neoliberales que defienden tanto el gobierno estatal, como los regionales del PP.

Es precisa una alternativa de salida social a la crisis. Para IU, es necesaria la convocatoria de una nueva huelga general como forma de contestar en la calle las políticas neoliberales y de recortes de los derechos de los trabajadores y la mayoría de la sociedad. IU cree que ampliar la edad de jubiliación no es la solución.


Los siguientes blogs censuramos las intenciones de Zapatero y su gobierno y seríamos partidarios de convocar una Huelga General:



Ventanas del Falcón


Arraio Sound System


Soto en Cameros


Relatando desde el Bajo Llobregat


Kabila


Abloguear


Desde la cantera


Punts de vista


La Ratera


Multiverso Incognoscible


Ciberculturalia


The Fuente Palmera Times


Bosque de Brocelandia


La Terca Iutopía


DEMPEUS per la salut pública


Agua Va!!!


Viramundeando


Maldice que no es poco


Moscas en la Sopa


Quien mucho abarca


La Rueda del Tiempo


Sara Mulet


Ceronegativo


Les coses d'en Jomi

Desde d'esquerra

La imprenta de Far



Publicado por RGAlmazán en 06:00

martes, enero 04, 2011

ALGO MÁS QUE UN FINAL DE AÑO



Tengo la impresión de que con el final de 2010, un año que para la mayoría ha sido verdaderamente siniestro, se ha acabado mucho más; creo que ha finalizado una forma de vivir que habíamos creído consolidada y que en poco tiempo se ha desvanecido casi por completo como una burbuja. Esa burbuja que tantos problemas ha ocasionado.

Porque uno de los aspectos más trágicos de la actual crisis, es que se ha llevado por delante una parte considerable de los derechos sociales que había costado tanto tiempo y tanto esfuerzo alcanzarse y en muchos, además, países de forma incompleta. Prácticamente han bastado tres años para demoler todo lo conseguido. Pero, ¿es esto consecuencia de la propia crisis y sólo de la crisis, o hay algo más detrás?

Las agresiones que hemos sufrido la mayor parte de los ciudadanos y que se han traducido en recortes sociales de todo tipo, desde la pérdida del empleo, la vivienda, la bajada de sueldos, hasta la pérdida de beneficios fiscales, pasando por subidas generalizadas de todo tipo de servicios, sólo han sido posible por la complicidad manifiesta de los gobiernos que se han plegado a los intereses de los llamados mercados que, en su mayoría, son la banca financiera.

En definitiva, por simplificar, parece que de lo que se trata de acabar con el estado del bienestar en su forma actual; esto no es, en mi opinión, consecuencia de la crisis, sino un plan perfectamente premeditado por quienes tienen como objetivo prioritario reemplazar el estado del bienestar como derecho democrático por un mero negocio.

Para que esto se pueda convertir en realidad hay que empezar por provocar pánico entre los ciudadanos, un temor cierto (al menos que así lo parezca) a que el futuro puede ser terrible si no se adoptan una serie de medidas que impidan un colapso de la economía. La conclusión es que el estado del bienestar no es sostenible y la tarea es convencer a cuantos más mejor.

Por ese motivo, no es casualidad que uno de los mayores ataques sea contra el sistema de pensiones. En realidad no se trata tanto de salvar las jubilaciones del futuro, como de lograr que el pánico, perfectamente organizado, lleve a la mayor parte de los ciudadanos, a considerar la posibilidad de complementar con un plan privado las pensiones del Estado.

Evidentemente para que ese plan tenga éxito, es necesaria toda una campaña de intoxicación y de desinformación por parte de los gobiernos que, elegidos por la ciudadanía, tienen más credibilidad que las compañías de seguros o los bancos que son quienes van a beneficiarse de este pastel.

Porque, sin duda alguna, el negocio de las pensiones va a ser muy suculento y no puede dejarse pasar la oportunidad de encontrar otra forma de ganar más, e impedir que sean los estados el que gestione con justicia distributiva semejante filón.

Por lo tanto, de lo que se trata es de que el estado del bienestar pase, de ser un derecho universalizado, a ser un negocio que ahondará más las diferencias sociales. Quien pueda pagar tendrá una jubilación mucho mejor que quien no haya podido acceder a los sistemas privados.

Lo más trágico de este asunto es que una buena parte de la población estará mucho más preocupada por cómo acceder a ese pan privado, que de preocuparse porque el estado hace dejación de ese derecho universal.

Por eso es fundamental organizarse en la defensa de los derechos sociales. A muchos esto les puede parecer muy poco; preferirían una auténtica revolución que pusiera al sistema patas arriba. Esto es hoy inconcebible con la relación de fuerzas que existe.

Y, además, esto ya no es sólo una tarea de las fuerzas de izquierda tradicionales. Hay que contar con todos aquellos que reconocen el peligro les acecha, que dentro o fuera de los partidos, de los sindicatos, o de cualquier otra organización son conscientes de lo que está en juego.


lunes, diciembre 27, 2010

AÑO NUEVO, NUEVO ROBO




Este maravilloso gobierno que padecemos ha decidido hoy que la mejor forma que tendrán 20 millones de hogares y pymes de afrontar el año 2011, que se supone va a ser tan malo como este que se acaba, es con una subida del recibo de la luz del 10 por ciento, lo que supondrá una media de 4 euros al mes en los recibos. A ello habrá que sumar la del gas, en torno al 4 por ciento. Seguro que la mayoría se lo vamos a agradecer

Los presidentes de las compañías eléctricas estarán muy tristes porque para ellos, todo lo que no sea una subida del 20% es poco para asegurar su beneficio. Pero, bueno, algo es algo, y más viviendo de ese protector de las clases trabajadoras que es ZP.

A estas alturas cualquier cosa que se pueda decir de este gobierno y de su presidente resulta absurdo. Sus actos y sus decisiones hablan por él y no hay más que rastrear las hemerotecas para ver en qué dirección van siempre.

Así que lo más sensato es rezar para que esta pesadilla acabe cuanto antes y podamos prescindir de este personaje. Y ahí empiezan las discordias.

Claro que habrá muchos que dirán que la alternativa es peor, porque ya dan por sentado que el sustituto de este infame es Mariano Rajoy. Eso queridos amigos y amigas es puro fatalismo. No tiene por qué ser así, por la sencilla razón de que eso depende de cada uno de nosotros cuando vayamos a votar.

Es probable que muchos crean que la solución al desastre de gestión de este gobierno está en entregar el mismo a la derecha. Nada más lejos de la realidad. Por lo que respecta a la política económica será más de lo mismo o, incluso agravado, si es que eso es posible.

Pero también es cierto que para que los ciudadanos nos decidamos por una alternativa distinta a la actual, la izquierda política de esta país tiene que empezar a moverse muy en serio y presentar ante los electores una imagen de cordura y de ser capaces de dar soluciones a los problemas que estén basados en criterios reales y no en un rosario de buena intenciones.

Por eso era tan importante la refundación de Izquierda Unida; por la sencilla razón de que lograr ese objetivo no es posible desde una sola de las familias que habitan a la izquierda del Psoe. Y no darse cuenta de ese detalle, es ir directamente al suicidio y, efectivamente, permitir que Rajoy ponga su trasero en la poltrona de Moncloa.

No me cansaré de insistir en que hay que preparar un gran frente común, que no tiene que ser un revoltijo ideológico, sino una alianza temporal para un objetivo muy concreto. Veo, sin embargo, que cualquier intento de que eso sea así no parece que sea bien acogido y, en este sentido, el último Consejo Político Regional de IU, fue un ejemplo.

Si partimos de la base de que uno está en posesión de la verdad absoluta y que la única alternativa del resto es sumarse como meras comparsas al proyecto que se impone desde la atalaya de la sabiduría y la pureza estamos perdidos.

Y podrán ocurrir dos cosas: una, la más probable si hoy fueran las elecciones, que el PP ganara. Y la otra que de nuevo esa estupidez del voto útil, del voto del miedo, del voto falsamente progresista volviera a dar a ZP o su sustituto, que para el caso es lo mismo, una mayoría suficiente para seguir perpetrando fechorías como la de hoy.


miércoles, diciembre 22, 2010

EL INQUILINO


Debemos suponer que el inquilino de la Moncloa tiene por lo menos un asesor o asesora que le indica como debe distraer la atención de los ciudadanos de los temas esenciales para llevarlos a lo insustancial, a lo que es más una cuestión de forma que de fondo. Aunque también es posible que en alguna ocasión se le ocurra a él personalmente,  si bien lo dudo.

Esta mañana nos hemos enterado de que el inquilino ya ha decidido qué hacer en el futuro. Es decir, ya sabe que va a hacer con su vida, porque con las nuestras, con nuestro futuro,  lo que va a hacer ya está claro,  o mejo dicho,  ya está negro del todo.

Nuestro bien asesorado inquilino ha dicho algo tan importante como que hay dos personas que saben si se presentará a las próximas elecciones. Una es su esposa y la otra un miembro del partido.

Así que nuestro personaje va a conseguir que co este anuncio ya no se hable de otro asunto durante bastante tiempo. Y, como dice mi buen amigo Don Kabila, hay que tener poca vergüenza para que con la que se nos ha venido encimase pretenda hacer de eso un elemento de discusión, una cuestión de estado.

La verdad es que,  si fuéramos un poco sensatos, no les prestaríamos a lo que dice el inquilino la más mínima atención porque generalmente suele ser mentira o sandeces. Pero no somos sensatos.

Claro que,  desde el punto de vista del inquilino, esta táctica hasta ahora le ha dado un magnífico resultado. Por ejemplo: casi nadie se acuerda de que el Estado dejará de ingresar en sus depauperadas arcas el próximo año un 30 por ciento de lo que supone la venta de lotería.

Y esto por la sencilla razón de que se privatizará Loterías del Estado para conseguir 5.000 millones de euros, justo la mitad de lo que se ingresa cada ejercicio. Hambre para hoy y ganas para mañana. Pero claro es que no somos sensatos.

Y por qué no lo somos? Pues muy sencillo porque nos detenemos en lo superficialo y así,  mientras discutíamos si los controladores eran los buenos o los malos,  nuestro amigo el inquilino coló la venta de ese 30 por ciento de la Lotería a empresas privadas. Que se cierran varios despachos de lotería, pues ¡que le vamos a hacer! Que se deja de ingresar dinero a largo plazo, pues no pasa nada. 

Claro, que sí los controladores se hubieran estado quietecitos, es posible que esto no hubiera sucedido.  Aunque también es posible que si pepiño no hubiera sacado el decreto el día antes al que empezaba el puente de la Constitución  pues no hubiera ocurrido nada de nada. Y es que, en verdad no somos sensatos.

También es posible que, precisamente, el inquilino crea que es mejor que ocurra algo de algo,  para que la ciudadanía esté entretenida y no se dedique a pensar por sí misma que,  como ya se sabe,  puede dar lugar a resultados muy peligrosos. Seamos, aunque sea por una vez, sensatos y no hablemos mucho del futuro del inquilino.




miércoles, diciembre 15, 2010

UN MAL DÍA

Supongo que lo que menos desea es tener que evacuar cada mañana su terror, sentir como el miedo le obliga a aligerar el intestino porque le atenaza el pánico que siente tras escuchar las noticias de primera hora, que le hacen salir del sueño y enfrentarse a la dura realidad: sabe que fue débil una vez y lo tendrá que ser todo el tiempo. Sabe que tendrá que ser un traidor el resto de su vida.

Hoy no ha empezado bien el día. A las siete de la mañana una de esas maravillosas e inocentes agencias de calificación; esas mismas que avalaron tanta basura oculta, tanta mentira, ha amenazado con rebajar la calificación de la deuda de España. Terrible noticia porque eso quiere decir que los mercados van a exigir más. Y él lo sabe.

Está seguro, sabe con certeza que tendrá que apretar más las tuercas a los ciudadanos para dar satisfacción a esos mercados, que son conscientes de que pueden conseguir lo que quieran sin demasiado esfuerzo porque, evidentemente, a ellos no los puede, aunque quisiera, militarizar. Ellos si son soberanos y privilegiados.

Ahora, la duda está en saber cuánto tiempo tardará en tomar las medidas necesarias y también . quienes serán los principales perjudicados en esta ocasión. Sobre quién recaerá esta vez el peso del sacrificio en el altar del libre mercado, del capitalismo.

Aunque es de suponer que esas dudas quedarán pronto despejadas. Los objetivos más cercanos son tres: el estado autonómico que para los mercados es inviable y la educación y la sanidad públicas que salen caras. Esos son los puntos que señala el informe de la calificadora. Los mercados ya han dictado la sentencia. Ahora sólo falta ejecutarla.

Queda entonces otra cuestión. Cómo se llevará a cabo el recorte, cómo se efectuará el hachazo. Que tipo de privatización se llevará a cabo para que las empresas que están deseosas de caer sobre la sanidad y la educación puedan empezar a sacar provecho de ello en beneficio de los menos.

Pero las malas noticias no vienen solas. Ahora tiene que rascarse el bolsillo. ¡Como le va a doler! Tener que poner 2.600 millones de euros extra para los malditos pensionistas que tienen la osadía de vivir tantos años. Un mal cálculo y el doble de inflación de lo previsto.

Y lo más triste: un ciudadano víctima de la crisis (la que no existía) ha matado a cuatro personas en Olot.

No,  hoy no ha tenido un buen día. Nosotros tampoco, pero eso a él no le preocupa. 

















sábado, diciembre 04, 2010

UN DESASTRE SIN PALIATIVOS

La actitud de los controladores aéreos españoles, que han abandonado sus puestos de trabajo aludiendo una especie de estrés repentino y multitudinario, tras conocer el decreto del Gobierno sobre la regulación de sus horarios y otras cuestiones laborales, sólo puede merecer el más agrio y contundente de los reproches por parte de los sindicatos, las fuerzas políticas y los ciudadanos en general.

Se han aprovechado de una situación especial, en el que muchos viajan en avión, para provocar tal caos en los aeropuertos que ha sido necesario declarar el estado alarma y militarizar el espacio aéreo nacional que, además, ha sido cerrado.

Más de 300.000 personas se han visto afectadas directamente y, otras muchas más, que aún no se han cuantificado, se verán perjudicadas en los próximos días. Porque además de no poder salir de España por vía aérea, tampoco se puede llegar. Esto es verdaderamente inaceptable.

En un país en el que el turismo es la primera de sus industrias resulta verdaderamente inadmisible que se pueda poner en jaque a tantas y tantas personas que, en estos momentos, esperan cualquier oportunidad para revitalizar sus maltrechos negocios.

Pero, sin duda, este Gobierno también tiene una parte importante de responsabilidad en todo este conflicto porque, pese a que se lleva a arrastrando desde hace muchos años, no ha sido capaz de lograr una solución definitiva que impida que estas situaciones se puedan producir.

Durante años este colectivo, en un régimen de monopolio, ha establecido un sistema de trabajo en el que nadie podía intervenir, y no sólo me refiero al asunto de sus salarios, sino incluso en el establecimiento de los horarios, el reparto de las horas extraordinarias y la formación de nuevos controladores.

Es verdad que este problema ya se lo encontró esta gobierno pero, en mi opinión, no es menos verdad que no parecía que existiera hasta que llegó la crisis y hubo que empezar a ahorrar y a rebajar salarios. Sólo entonces se puso en el tapete el problema de los controladores.

El gobierno, por boca de su ministro de Fomento, atizó ese problema como un ariete contra los controladores para que la opinión ciudadana se pusiera en este asunto de su parte, sin explicar que durante toda la primera legislatura los sueldos eran los mismos y no se había hecho absolutamente nada. ¿Es qué acaso esos sueldos eran más exagerados e injustos en 2009 que dos años antes?

Además, como dijo el diputado de IU, Gaspar Llamazares, poco sospechoso de dedicarse a defender posiciones de privilegio, el ministro utilizó una agresividad innecesaria, una visceral impropia de alguien que está destinado a resolver una cuestión tan espinosa y en la que, muchas veces, el tacto es un arma decisiva.

Cuando escribo estas líneas se acaba de declarar el estado de alarma. No hay precedentes desde que acabó la dictadura y se somete a los controladores a la legislación militar. Es una decisión d extrema gravedad ¿Cómo se ha podido llegar a este extremo?

Estas son preguntas a las que unos y otros nos deberán responder pronto. No basta con pedir disculpas.