sábado, noviembre 27, 2010

DETENER LA OFENSIVA DEBE SER LA PRIORIDAD DE LA IZQUIERDA

A estas alturas supongo que son muy pocos los que creen que la crisis desatada en los países desarrollados se debe sólo a la codicia o a la falta de control por parte de los estados, entre otras cosas. En mi opinión esta crisis está perfectamente planificada para arrasar, no ya sólo el estado del bienestar, sino en una operación más a largo plazo, muchos de los derechos de los trabajadores que tantos años y lucha costaron conseguir.


Al mismo tiempo, observamos que a nuestro alrededor se han ido generando pocas respuestas desde la izquierda política a esta situación y, de ahí, que para muchos esté claro que, la que podríamos llamar izquierda institucional, ya no sirva y deba ser sustituida por otra.

Esta otra izquierda, calificado a veces de marginal, anti sistema, radical o anti capitalista, en adjetivos dados tanto desde dentro como desde fuera, estaría llamada a tomar el relevo de la anterior para orientarnos en el nuevo panorama que se presenta.

Sería un poco banal discutir si es anti sistema o anti capitalista (no sé si la izquierda puede ser en realidad otra cosa) o si el adjetivo es radical o marginal. Posiblemente uno por uno dejen incompleta la definición, que más bien seria en su conjunto una parte de todas ellas.

Pero lo que me interesa resaltar es que las personas que se han sumado a este tipo de organizaciones, que a veces son más bien movimientos, adquieren un gran compromiso. Primero con ellos y en segundo lugar con la sociedad. Y precisamente esa circunstancia me lleva a pensar que se trata de personas con una formación política algo (o bastante) superior a la de la media de los ciudadanos.

Precisamente por esto, es por lo que me parece que estas personas no pueden ignorar en absoluto el terreno en el que -todos- nos movemos. No pueden permanecer indiferentes ante el hecho de que la sociedad está adormecida, amedrentada; ante la realidad de que los medios de comunicación están al servicios del sistema, de que la posibilidad de hacerse oír es escasa, de que, en definitiva, las posibilidades de movilización (necesaria) desde esa posición son muy pocas.

Entonces. no sé, si estas propuestas, hechas con entusiasmo personal y dignidad política, no se convierten al final en brindis al sol, o lo que es lo mismo en un esfuerzo encomiable pero inútil.

Por lo tanto, habría, desde mi punto de vista, que ir por otro camino que, necesariamente, está en la colaboración de todos estos movimientos con lo aprovechable de la izquierda tradicional para constituir un frente común, que logre por diversos medios (institucionales o no) el objetivo más perentorio que es frenar la ofensiva capitalista. Creo que no se puede confiar todo a la lucha institucional (parlamentaria) pero igualmente tampoco sólo la lucha en la calle nos llevará a la salida.

No se trata de unificar criterios, nada más lejos de mi intención, porque además suele ser una mala decisión, sino de sumar, desde la diferencia, esfuerzos para lograr un objetivo común inmediato. Cada uno con su opinión pero con una meta final. Una vez que lleguemos a la meta cada cual actuará como crea conveniente.

En el caso concreto de España, hay que alertar a la ciudadanía del enorme peligro que para la sociedad supondría que el próximo gobierno cayese en manos del PP. Si las medidas del infame ZP nos han parecido malas, las del PP serían catastróficas, sin la más mínima duda Hay que evitar esto..

Esto no significa que haya que apoyar al Psoe como un mal menor, ni mucho menos, sino lograr que las candidaturas de izquierda (esto en el plano institucional) logren mayorías allí donde sea posible.

Y esto requiere un esfuerzo: la izquierda tradicional debe abrir sus listas a los candidatos de otras alternativas, no para completarlas sino en puestos donde puedan resultar elegidos para dar savia nueva al anquilosamiento que se percibe. Esto debe ser prioritario.

La izquierda de la izquierda (por llamarla de laguna forma) debe olvidarse de maximalismos y ofrecer una colaboración leal en los objetivos más inmediatos sin perder su identidad, pero sin pararse en querelas ideológicas totalmente -ahora- fuera de lugar.

No sé si bajo estas premisas se logrará algo, pero de lo que estoy seguro es de que, sin ellas, nos encaminamos hacia el desastre.

miércoles, noviembre 17, 2010

DIE ENDLÖSUNG

Hace dos meses me ocupé de Alicia Sánchez Camacho (asc) con motivo de un paseo que se dio por Badalona para demostrar la gran cantidad de problemas que la inmigración ilegal provoca en Catalunya. Lejos de tener que rectificar mi opinión, hoy, me ratifico en lo dicho entonces y aún me parece que me quedé corto.


Esta alumna aventajada del nazismo ha presentado en la campaña electoral de Catalunya un jueguecito que consiste, entre otras maravillas, en eliminar a los inmigrantes ilegales desde una gaviota pepera. Algo verdaderamente divertido.

El juego en cuestión, que ha sido retirado de momento para corregir el “error” , y poner mafias ilegales donde dice inmigrantes ilegales, fue encargado por el PP a una empresa que, según parece se equivocó. Da la impresión de que nadie en el PP de Catalunya se ocupó de comprobar que el vídeo en cuestión era perfectamente presentable. Aunque es posible que sí lo hiciera y no vieran nada extraño.

Resulta evidente que nadie va a creer semejante patraña. Se ha logrado lo que se pretendía que es llamar la a atención, mediante el procedimiento más burdo, sobre el asunto de la inmigración, verdadero eje de la campaña electoral del PP y presunto caladero de votos.

Por otro lado, como nadie en el PP ha condenado este hecho, nos es lícito suponer que están de acuerdo con su contenido. Es decir, que los que defienden con tanto y encomiable ardor los derechos humanos del los saharianos, no miden con la misma vara a los que vienen a España forzados en su mayoría por las circunstancias adversas en las que viven en sus países de origen.

Confieso que asc me produce una repulsión personal inmensa; me parece una fascista peligrosa que tendría que ser apartada de la política activa lo antes posible para impedir que al final lo llene todo de porquería y, lo que es peor, cuando ya no tenga remedio y nos encontremos ante alguna barbaridad.

Porque lo malo no es sólo que asc tenga una visión maniquea del problema de la inmigración que ella llama ilegal, sino que pretende acabar con ese problema con una especie de de Endlösung, mediante la eliminación de los ilegales.

Evidentemente es muy poco probable que algún día se atreva a decir que los mejor es acabar físicamente con los ilegales pero estoy seguro de que en la política de mano dura que quiere aplicar está la repatriación de todos esos presento ilegales sin atender a las circunstancias personales de cada uno. Sin no hay papel, no eras nada y por lo tanto, no existes, no eres un problema.

Estoy de acuerdo con Artur Mas, cuando denuncia que el PP está jugando con fuego. Es verdad y lo malo es que el incendio que puede provocar puede generar un desastre.

El PP (afortunadamente) en Catalunya está reducido a la mínima expresión. La derecha tiene su propia formación que es CiU, que generalmente, aunque a veces también se extralimitan, tiene una visión menos dogmática de la política. Y el españolismo feroz por ahora tiene pocos clientes.

Asc aspira a que esto cambie y por eso se ha lanzado por ese camino tan peligroso. Porque una vez prendido el fuego podría resultar imposible de controlar. Y lo que ha empezado como una táctica bastarda para lograr el máximo de votos de los sectores más ultra derechistas acabe degenerando en una auténtica tragedia.

Deberían tener esto muy presente los dirigentes del PP que avalan y apoyan a asc y acabar de una vez con esas campañas macabras, de cristales rotos y de cuchillos largos, porque su responsabilidad será absoluta en cuanto se produzca el más mínimo incidente.






sábado, noviembre 13, 2010

GRACIAS TRINIDAD

Hay que agradecer a Trinidad Jimenez,  la flamante ministra de Asuntos Exteriores de ZP,  su sinceridad a la hora de referirse al problema del Sahára Occidental. Una cuestión en la que la responsabilidad de España es manifiesta por muchos años que pasen y muchos gobiernos que se sucedan.


Tras finalizar el Consejo de Ministros del 12 de noviembre, Trinidad Jimenez, dejó muy claro cuales son las prioridades y los intereses del gobierno de España, en cuyo nombre actúa, a la hora de solucionar este largo y terrible conflicto.


Más allá de la retórica propia de los ministros de exteriores, con las consabidos deseos de un rápido acuerdo entre las partes,  la ilustre ministra,  perdedora ante Tomás Gómez para intentar conquistar la Comunidad de Madrid de las garras del PP, dijo que Marruecos es un socio de especial interés para España y que así lo va a seguir siendo en el futuro,  pase lo que pase.

Evidentemente se refirió a intereses como la prevención del terrorismo islámico, el tráfico de drogas y el control de la inmigración denominada ilegal. Son éstos, temas en los que la colaboración de ese país del Magreb,  como todo el mundo sabe, es esencial y de eficacia probada.

Pero, curiosamente, ocultó deliberadamente, o porque quizá su colega Carme Chacón y su no menos colega Miguel Sebastián,  una en Defensa y Otro en Industria,  no le han informado a tiempo de que el gasto militar del reino alauí en España ascendió durante los tres últimos años a 340 millones de euros. Es decir se trata de ventas de armamento autorizadas por ZP.

Y ello,  pese a que Marruecos es un país con un claro conflicto militar,  por lo que se le podría incluir entre los países a los que no se les debe vender armas.

Ahora, gracias a la encomiable sinceridad de Trinidad Jimenez,  sabemos que los intereses de España,  también son,  según ZP,  pues él mismo autorizó venta de armas en 2007,  los de su industria militar.

Quienes posiblemente no sepan esto sean los saharianos porque,  cercados y aislados del mundo por Maruecos,  viven en condiciones miserables y sufren una feroz represión,  que el gobierno defensor de los intereses de España no condena, pero,  eso sí,  lamenta.

Pero quienes sí lo sabemos y no lo vamos a olvidar en absoluto,  somos nosotros.

Sabemos que para ZP no existe más interés que el comercial.  Quien se inclina ante los poderosos y los mercados no es capaz de poner en su sitio al primo del monarca.

Evidentemente ¿qué significan unos cuantos miles de nómadas comparados con los intereses de España? Nada, absolutamente nada.

Y,  curiosamente,  este gobierno quiere impedir a Batasuna que se presente a las próximas elecciones porque no condena y sólo lamente la violencia de ETA.

miércoles, octubre 27, 2010

GESTIÓN VERSUS IDEOLOGÍA

Durante los últimos meses, a raíz sobre todo de las medidas claudicantes del Gobiernito de ZP que ha ocasionado un recorte de derechos sociales sin precedentes, se oye mucho que lo primero y principal es sacar a España de la crisis y que, para lograrlo, hay que arrimar el hombro por parte de todos.

No me parece mal la intención de sacar a los españoles de la crisis en la que nos han metido una serie de personas que sí tienen nombre y apellido y a los que, curiosamente, pocas responsabilidades se les ha pedido.

La cuestión es, por tanto, cómo salir de la crisis. Parece que hay una especie de formula más o menos mágica, que se traduce en recortar derechos, rebajar sueldos, congelar pensiones, precarizar empleos, reducir la inversión pública y un buen numero de medidas de este tipo. Todas ellas auspiciadas por instituciones financieras que poco o nada tienen de democráticas, ni siquiera desde el punto de vista formalista burgués.

Si nos fijamos con cierto detenimiento, todas estás medidas tienen como base la gestión de la economía, Es decir, la austeridad, el ahorro, para equilibrar el déficit público, por ejemplo, para conseguir mejorar las cuentas y que los mercados confíen en ese Estado y le presten el dinero que sea necesario en su momento. Insisto, todas son medidas de gestión, de simple contabilidad.

Todo este rollo viene a cuento de un debate que se ha generado en Grito de Lobos, sobre el papel que debe tener la ideología en el desarrollo de las sociedades. Un debate que, a mi juicio, perdió innecesariamente las formas en algún momento, sin que ello quiera decir que perdiera interés. Porque la cuestión es que la gestión ha sustituido a la ideología.

La consecuencia es que los gobiernos administran la “cosa” como si fueran los contables de una comunidad de vecinos, atendiendo sólo a las cifras. De forma que si se puede arreglar la escalera sin que afecte al presupuesto se hace y si no, no se hace.

No importa que justamente en los últimos pisos vivan las personas más mayores o con peor movilidad porque lo esencial es mantener el equilibrio presupuestario y, perdonenme el ejemplo tan poco académico..

Porque, uno de los grandes reproches que se puede hacer a la socialdemocracia occidental es que ha prescindido conscientemente de la ideología para asumir la teoría de la simple gestión, especialmente en lo que se refiere a la economía. Es decir, ya no cuestiona el modelo de producción capitalista, ya no se le quiere sustituir por otro más justo. Ahora se acepta el “sistema” y se gestiona de acuerdo con los principios que el propio sistema impone.

Al anteponer el criterio gestión, reduce a los ciudadanos a meros receptores de hechos contables, carentes por completo de valor para quien sólo piensa en administrar desde la eficacia. Si para logar el ansiado equilibrio hay que reducir el sueldo de los funcionarios se reduce y se acabó. No importa porque el objetivo es sólo el equilibrio financiero. No arreglo la escalera aunque provoque accidentes.

Pero esto no es un hecho casual. Ha venido precedido de muchos años de desideologización por parte de la socialdemocracia clásica que, poco a poco, ha ido inoculando el veneno de la apatía ciudadana y de la profesionalización de la política. Los ciudadanos están lejos de la participación pese a que las posibilidades de comprometerse son cada vez mayores.

Cabría recordar que, sin ir muy lejos en el tiempo, la participación de la ciudadanía en los procesos colaterales a la Transición fue impresionante y mucho más si se compara con lo que ocurre ahora. Y no existían ni internet, ni las redes, ni nada de eso. El sistema ha logrado aislar el virus de la ideología participativa.

Acabo planteando una cuestión: ¿Cómo podemos recuperar el concepto de ideología, hacer que vuelva al lugar que le corresponde y sea el motor que sirva para movilizar, para comprometer y para lograr los cambios que son necesarios?

lunes, octubre 25, 2010

Love Story


Cuando esta noche, a eso de las diez, Tele5, estrene esa macro anunciada serie sobre la vida de Felipe borbón y Leticia Ortíz, tendremos una especie de entrega de un “love story” protagonizado por un un príncipe que se enamora de una periodista divorciada por la que está dispuesto a abandonarlo todo. ¡Vaya tela!

Como el tiempo pasa de forma inexorable para todos, hay que ir preparando la llegada del hijo al trono franquista y, de ahí, la necesidad de empezar con las adulaciones de rigor.

Pero, el colmo de la desfachatez es que,  encima, nos hagan creer que el familión borbónico desconoce de qué va la serie por lo que esta noche, al igual que el resto de los mortales, se enterarán de la trama. Y es que la monarquía de todos es cada día más campechana.

En fin, bien está que las cadenas de TV pierdan el tiempo intentado vendernos a estos personajes como si fueran una especie de héroes del pueblo, pero que además nos tomen por idiotas me parece demasiado.

¿Quién se puede creer que una serie en la que se trata, nada menos que de la familia borbón, no habrá sido supervisada hasta en el último detalle por quien corresponda a fin de que no se deslice el más mínimo error?

Supongo que esta mentira formará parte de la mercadotecnia para hacer más tragadero el producto en cuestión;  para que millones de personas se queden embobados viendo y oyendo como en realidad no se trata de unos privilegiados que viven del cuento y a costa del presupuesto nacional, como dicen los rojos y los republicanos,  sino de una pareja sencilla,  que resiste hasta final de mes con su sueldo y que han tenido los mismos problemas que el resto de la ciudadanía, para ellos, meros súbditos: colegios, hipotecas, vacaciones cortas, preocupación por su futuro laboral, etc.

La verdad es que no merece la pena perder más tiempo con esta historia, así que no sigo.

jueves, octubre 21, 2010

LOS CIEN DÍAS

Aceptar una cartera ministerial de las manos de ZP, supone asumir de forma voluntaria un compromiso con un presidente de gobierno que pasará a la Historia por haber llevado a cabo los mayores recortes de derechos sociales de la historia reciente de España. Eso es incuestionable.


Se podrá discutir sobre los motivos han llevado a asumir esa responsabilidad y si, en esas motivaciones hay componentes personales, políticos o, sencillamente, estamos ante personajes de escasa catadura ética que solo quieren trepar. Cualquiera de ellas puede tener credibilidad. Pero, evidentemente, la aceptación supone acuerdo con la política de ZP.

No parece necesario, por tanto, dar ni siquiera el manido margen de los cien días de confianza para juzgar la gestión del ministro tal o la ministra cual. Todos saben que el gobierno de ZP está actuado de forma antisocial sin escuchar las voces que le reclaman que, en vez de inclinar de forma vergonzante la cerviz ante los los mercados, reparta de forma equitativa las cargas consecuencia de la crisis económica.

Es notable, para cualquier observador sensato, que la mayor parte de esas voces, que salen de lo que podríamos llamar izquierda política y social, y no vinculada necesariamente a un determinado partido o grupo, piden que se distribuya equitativamente el esfuerzo, no que sólo sean unos los que lo hagan. Esos que, curiosamente, serían los que más responsabilidad tendrían en todo este proceso perverso de recesión o quienes, por tener más, deberían aportar más y que, a la larga van a ser los máximos beneficiarios de las medidas de ZP.

Me parece que, además de una petición sensata, es muy generosa y, sin embargo, ZP, no la quiere escuchar. Y, aún más, su ministra de Economía, señora Salgado amenaza con más más ajustes si los planes no dan resultado.

Me pregunto qué más esfuerzo se puede pedir a una sociedad que padece un 20 por ciento de desempleo, tiene al 21 por ciento de la población por debajo del umbral de la pobreza y con cuatro hogares de cada diez, sin poder hacer frente a sus gastos corrientes.


Así pues, integrarse en este gobierno es de facto hacerse cómplice de sus actos. Y eso tienen que tenerlo muy claro quienes a partir de de hoy han prometido sus cargos. No nos importarán sus actos en el pasado, sino lo que hacen en el presente y harán en el futuro.


En su descargo podría decirse, y no de todos, que pueden creer que desde dentro del gobierno se pueden corregir algunas cosas que se han hecho hasta ahora mal. No seré quien niegue esa posibilidad, pero sólo hasta que se demuestre lo contrario.

Y esto es lo que ha pasado esta misma mañana con el nuevo ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, quien en dos entrevistas en sendas emisoras de radio ha dicho que no se siente incómodo en la defensa de la Reforma Laboral y que si se manifestó con los sindicatos fue para mostrar su solidaridad con ellos por el ambiente anti sindical que se había creado con motivo de la convocatoria de la huelga general.

Por mi parte sobran más comentarios y sobran los cien días.

sábado, octubre 16, 2010

SENZILLAMENT, COMPANYS

Ahir no tenia ganes ni ànim per escriure. No obstant això,  tenia un compromís amb mi, amb Catalunya i amb la Llibertat, un compromís amb nom propi: Lluís Companys.
 Des de fa molts anys he sentit una profunda admiració pel President Companys. He seguit la seva trajectòria humana i política i crec que sí, que efectivament com ell va dir en el moment del seu afusellament, era un home honrat.

L'assassinat de President Companys el 15 d'octubre de 1940 en el castell de Montjuïc va ser un acte de barbàrie que va pretendre, no només acabar amb la vida de qui havia ostentat el govern de la Generalitat durant la guerra provocada per franco i els seus sequaços , sinó que també va voler ser, i en certa mesura ho va aconseguir, una lliçó, un avís, una amenaça clara per als catalans que no acceptessin el règim colpista.

En Companys es materialitza la Catalunya progressista i reivindicativa que, sense renunciar a la seva identitat nacional, demostra que és possible, dins de determinat marc institucional de respecte i reconeixement, que és viable la col.laboració amb Espanya.

La millor demostració d'aquesta afirmació és que Companys va ser ministre de Marina d'un govern espanyol, presidit per Manuel Azaña, polític bastant jacobí que no tenia bona relació amb ell com ha deixat escrit en les seves memòries.

En fi, no vull avui allargar més. Només sumar-me modestament, però amb absoluta fermesa al record col.lectiu d'aquest home i al que suposa.

Avui, quan de nou el nacionalisme espanyol, aquest que sembla que no existeix, del qual ningú admet la seva existència, demostra la seva intolerància, seria bo recordar a Companys com una persona partidària de la convivència entre les diferents nacionalitats, que vulguin alguns o no, formen aquest estat.

Visca Catalunya.




Ayer no tenía ganas ni ánimo para escribir. Sin embargo tenía una compromiso conmigo, con Catalunya y con la Libertad, un compromiso con nombre propio: Lluis Companys.

Desde hace muchos años he sentido una profunda admiración por el President Companys. He seguido su trayectoria humana y política y creo que sí, que efectivamente como él dijo en el momento de su fusilamiento, era un hombre honrado. Ciertamente de poco le sirvió.

El asesinato de President Companys al alba del 15 de octubre de 1940 en el castillo de Montjuic es un acto que pretendió no sólo acabar con la vida de quien había ostentado el gobierno de la Generalitat durante la guerra provocada por franco y sus secuaces, sino que también quiso ser, y en cierta medida lo logró, una lección, un aviso, una amenaza clara para los catalanes que no aceptasen el régimen golpista.

En Companys se materializa la Catalunya progresista y reivindicativa que, sin renunciar a su identidad nacional, demuestra que es posible, dentro de determinado marco institucional de respeto y reconocimiento, que es posible la colaboración con España.

La mejor demostración de esta afirmación es que Companys fue ministro de Marina de un gobierno español, presidido por Manuel Azaña, político bastante jacobino que no tenía buena relación con él como ha dejado escrito en sus memorias.

En fin, no quiero hoy alargarme más. Sólo sumarme modestamente, pero con absoluta firmeza al recuerdo colectivo de este hombre y a lo que supone.

Hoy, cuando de nuevo el nacionalismo español, ese que se parece que no existe, del que nadie admite su existencia, demuestra su intolerancia, sería bueno recordar a Companys como una persona partidaria de la convivencia entre las distintas nacionalidades, que quieran algunos o no, forman este estado.




miércoles, octubre 13, 2010

UNA LEY TRAMPOSA

Me hago eco de una iniciativa que pretende cambiar una situaucón de absoluta injusticia que afecta a muchos electores, y no sólo de IU, por lo que creo que no se puede decir que es sectaria. La democracia para serlo tiene que empezar por reconocer que cada persona es igual ante la Ley, y la electoral no puede ser un excepción. Cada voto debe tener la misma representación.


Señorías:
Me dirijo a ustedes con el fin de hacerles patente mi preocupación por algo que por enésima vez, han rechazado en el Congreso. Al parecer, esta semana van a aprobar cambios sobre la LOREG (Ley Orgánica del Régimen Electoral General de 1985), modificaciones a las que no niego su importancia, pero que, sin embargo, olvidan lo que debería acercarnos a un principio democrático por excelencia, el de: “una persona, un voto”. Aproximarse a ese principio debería ser para ustedes –representantes del pueblo— una obligación ética, si es que, como supongo, creen ustedes en la democracia.[Image]

El hecho de que quieran mantener la falta de proporcionalidad y las disfunciones en la asignación de escaños a los distintos grupos políticos que se presentan a las elecciones, no dice mucho en su favor y sí de sus propios intereses partidistas, creando desconfianza en la opinión pública que, como ustedes saben, no tienen a la clase política, precisamente, muy bien valorada. ¿Cómo se puede entender que se mantenga esa falsa proporcionalidad que hace que algunos partidos políticos necesiten unos 66.000 votos para obtener un diputado y otro (el caso extremo de IU/ICV) necesite casi 500.000?

¿Acaso les parece democrática una ley que hace que un voto de unos partidos valga siete veces más de lo que vale el voto de otro? Como ustedes bien saben, lo ideal para corregir este defecto sería cambiar la circunscripción electoral, pero ésta está recogida en la Constitución y no parece que ustedes estén dispuestos a cambiarla. Sin embargo, hay otras fórmulas que permiten, si no una proporcionalidad total, que haya una aproximación mucho mayor sin modificar la Constitución. De hecho una de las fórmulas sería la que, a petición del gobierno, ha sugerido el Consejo de Estado. [Image]

Recomendación que ustedes han rechazado. No es lícito que quien tiene el derecho de defender los principios democráticos elementales se opongan a que la proporcionalidad de “una persona, un voto” se pueda conseguir. No hay ninguna razón, salvo la de sus intereses partidistas para que no se acepte la reforma que ha aconsejado el Consejo de Estado. Así es que todavía están a tiempo, Basta que se pongan de acuerdo y sean capaces de anteponer una representación justa a sus propios intereses. Si lo hacen, como ciudadanía nos daremos cuenta de que cumplen con su obligación. Porque, señorías, para que sean democráticos los acuerdos que ustedes toman, lo primero que debería ocurrir, es que la representación de la voluntad popular fuera lo más fiel posible a los votos que emite. Hoy no es así. En sus manos queda rectificar algo que parece tan obvio.

Salud y República

P.D. Si algún bloguero publica esta carta, le ruego me lo comente y le añadiré a los que ya se han adherido. Envía, si lo deseas, un email a los miembros de la Subcomisión de la Reforma Electoral, estos son sus componentes: alfonso.guerra@diputado.congreso.es elviro.aranda@diputado.congreso.es, jose.benegas@diputado.congreso.es josemariabenegas@hotmail.com, jabermudez@diputado.congreso.es gaspar.llamazares@diputado.congreso.es jesus.quijano@diputado.congreso.es juan.vera@diputado.congreso.es, jordi.xucla@diputado.congreso.es

lunes, octubre 11, 2010

Y AHORA EN VIENA

Son muchos los que antes, y también ahora, me acusaban de alarmista cuando advertía de que frente a nuestras mismas narices se estaba produciendo un serio ascenso del fascismo sin que se hiciera nada por impedirlo. Pues bien, ayer en las elecciones municipal y estatal de Viena, el FPÖ (Partido Liberal Austriaco) ha logrado el 27 por ciento de los votos y se sitúa como la !segunda¡ fuerza después de la socialdemocracia. Y no será el último caso.

El FPÖ ya formó gobierno en Austria, país que recibió sanciones (que se pasó por el forro) gracias a su discurso racista, nacionalista a ultranza y claramente pro nazi. Y Austria no es uno de esos países que han sufrido las terribles garras del comunismo y puede tener un sarampión-reacción. Más bien al contrario, los austriacos, padecieron en primera persona y mucho antes que otros, la dictadura nazi.

Tampoco es un país con un escaso nivel cultural, ni dominado por la pobreza, ni políticamente atrasado. No, se trata de una nación bastante culta, con un buen nivel de vida y con un estado federal consolidado sin tensiones nacionales internas. Un país en muchos aspectos ejemplar.

¿Qué pasa entonces para que este fenómeno se extienda como una mancha de aceite por toda Europa? ¿Es que nos hemos vuelto todos unos fascistas de la noche a la mañana? Sinceramente me parece bastante improbable.

En mi opinión, y sé que me expongo a duras críticas, una buena parte de responsabilidad de este ascenso de la extrema derecha corresponde a los partidos de izquierda. Y, por supuesto, no sólo en el caso austriaco, sino en todos los estados donde este fenómeno se registra con mayor o menor énfasis. Evidentemente España no va a ser la excepción y dentro de muy poco vamos a tener ocasión de comprobarlo.

Por qué afirmo semejante cosa: porque la izquierda aferrada a sus ideas ha sido incapaz de entender que para muchos ciudadanos, alejados por completo del fascismo y del racismo, la inmigración si supone un serio problema, atizado convenientemente por el miedo.

Y, en vez de encauzar esa preocupación, de intentar con argumentos demostrar lo equivocada que es esa acritud, lo incierta y peligrosa que es la idea de que el inmigrante es el responsable máximo de todos los males de un país, se ha limitado, salvo escasas voces, a descalificar sin más como xenófobo y racista, cualesquier intento, por muy bien intencionado y tímido que fuera, de abordar con un poco de sensatez este problema no para sumarse al discurso discriminador sino para evitar que acabe arrasando todo.

Tal estrechez de miras, que algunos llaman el buenismo de la izquierda, y yo prefiero denominar como la insensatez, va a causar que los partidos verdaderamente racistas tengan cada vez más audiencia y votos y al amparo de la democracia acaben por destruirla, al menos en parte.

¿Y qué pasará el día que esos partidos si tengan la capacidad suficiente para imponer por vía parlamentaria leyes discriminadoras? Entonces nos llevaremos las manos a la cabeza y nos preguntaremos qué como es posible tal estado de cosas. Y evidentemente la responsabilidad será de los electores. Pues no señores, no es así. La izquierda tiene la obligación ética y política de entender que esa percepción negativa existe, incluso entre muchos de sus simpatizantes.

Ya hemos tenido un primer ejemplo en Francia, donde no ha ocurrido absolutamente nada con la expulsión de gitanos. Nada de nada. O sea, que las primeras víctimas del “buenismo” serán precisamente aquellos a los que hay que defender.

Ya sé, lo reitero, que esta opinión no es compartida por casi nadie. La verdad es que a estas alturas me importa muy poco porque prefiero seguir alertando contra ese peligro, ahora que aún estamos a tiempo, que permanecer en silencio.

Esconder la cabeza debajo del ala ante un problema no suele ser una buena táctica. La izquierda debe cargarse de razones, de argumentos, de datos, de discursos y no recurrir a la descalificación como única solución a un problema cada día más grave como es la impunidad con la que resurgen estos movimientos.









miércoles, octubre 06, 2010

MAREA ROJA EN HUNGRÍA


Hungría, ese bello país del centro de Europa, ha sufrido el asalto de una marea roja. No se trata de la vuelta de los temibles comunistas al poder, no. Es un accidente ecológico de terribles consecuencias -uno más- causado por una empresa, llamada MAL, cuyos vertidos tóxicos han anegado dos ciudades, han provocado hasta ahora cuatro muertos, centenares de heridos y destrozos por millones de euros.

Da verdadero pavor pensar que estas cosas puedan suceder, pero ocurren. Ahora, evidentemente, todo serán lamentaciones, estudios, disculpas e, incluso, es posible que ruede alguna cabeza. Todo ello es a todas luces insuficiente porque lo verdaderamente importante es la prevención.

Pero, insisto, seguro que la UE se vuelca en ayudas, pagaderas en cómodos plazos, con Hungría. Para eso el accidente ha ocurrido a poco más de una hora de vuelo de Berlín, en un país de la civilizada Europa.

Otra cosa sería si las víctimas fueran de la India, como ha sucedido con el caso de Bhopal cuando se perdieron 42 toneladas de isocianato de metilo que han costado 25.000 muertos y afectó a otras 600.000 personas y que ha supuesto una sentencia de dos años de cárcel para siete directivos de la Union Carbide, empresa cuya negligencia manifiesta provocó el desastre, y 8.900 euros de multa.

Pero, para el caso, la situación es la misma, salvando las consecuencias numéricas evidentemente. Nos encontramos una vez más ante la negligencia más absoluta, frente a la impunidad más desoladora de las empresas frente a los ciudadanos. Vemos la indiferencia de las autoridades, cuando no su complicidad manifiesta.

El caso del barro tóxico de Hungría no es el primero. España, sin ir más lejos, en Aznalcóllar, Rumanía en Baia Mare son dos buenos ejemplos de lo que digo. Allí también las consecuencias de la falta de escrúpulos empresariales fueron dramáticas. Y hay mucho más.

¿Se hace algo? Muy poco, porque de lo contrario no nos encentraríamos con estas catástrofes de consecuencias muy duraderas cada dos por tres. Todo suele quedar en declaraciones y buenas intenciones.

Me temo que los intereses empresariales son demasiado fuertes y hacen tanta presión que la UE, siempre tan escrupulosa en algunas cuestiones, en este tema tiene manga ancha.

lunes, octubre 04, 2010

RETOS FUTUROS

Parece como si de repente las elecciones primarias del PSM hubieran desplazado por completo la atención de la mayoría y nos hubieran hecho olvidar que, hace menos de una semana, España vivió una huelga general en protesta por la política anti social de un gobierno al que pertenece la derrotada y un partido en que el milita el triunfador y a los que no se ha escuchado la más mínima crítica respecto a ella sino, más bien todo lo contrario, alabanzas a ZP.

Lo cierto es, en mi modesta opinión, que los sindicatos mayoritarios, y la ciudadanía en general, tenemos por delante grandes y graves retos para defender nuestros derechos que el sistema pretende aniquilar y que ni Tomás ni Trinidad han defendido hasta ahora en absoluto.

Así pues, me parece que los sindicatos tienen, una vez pasada la resaca de la protesta, tres opciones fundamentales que, en definitiva,  van a permitir calibrar el éxito real de la huelga, que no sólo se mide en el seguimiento, sino en los logros que se consiguen después de la movilización.

Por un lado pueden considerar la huelga un éxito absoluto y rotundo, creer que ha sido un espaldarazo a su gestión y su actitud durante todo el periodo desde que se inició la parte más dura de la crisis y, finalmente, escenificar lo que mi amigo Paco Galván escribió en el blog de mi no menos amigo Rafael García Almazán, y que denominó como una especie de abrazo de Bergara. No descarto en absoluto que sea así.

Ya dije en su momento que había razones de sobra para participar en la huelga pero que eso no era, ni mucho menos, apoyo a los sindicatos mayoritarios. Creo que cometerían un grave error si no se dan cuenta de que hay mucho rechazo a su actitud y no sólo entre los de siempre.

Esta conclusión autocomplaciente se traduciría en más de lo mismo, es decir, muy poca presencia, y capear el temporal de la mejor manera posible a la espera de que lleguen tiempos apacibles para reeditar el idilio anterior con ZP.

Pero puede ocurrir que los sectores más combativos de esos mismos sindicatos, se hayan dado cuenta de que la protesta ciudadana es mucho más que un apoyo sin fisuras a las centrales sindicales.

En ese caso, esos sectores, podrían interpretar que ya es hora de cambios, de ponerse no al frente, sino al lado de los trabajadores, para combatir y rechazar, codo con codo, la ofensiva que prepara el sistema en forma de de nuevas “reformas·”, de las que, la de las pensiones, puede suponer otro hito en el aplastamiento de los derechos de la mayoría urdidos en Moncloa.

Esto significaría que las viejas estructuras, los dirigentes acomodaticios, los que sólo se acuerdan de santa Bárbara cuando truena, serían barridos, mandados al olvido o la jubilación y que entraría savia nueva que regeneraría, si ello es aún posible, unos cuerpos caducos que necesitan cambios de forma urgente.

Hay una tercera posibilidad: los actuales dirigentes han tomado buena nota de lo ocurrido y, en vez de considerar el apoyo a la huelga como un éxito personal, pueden todavía ser capaces de hacer una interpretación sensata y darse cuenta de que estamos de ZP y su gobiernillo hasta las narices y, consecuentemente, se pongan al al lado de los trabajadores en la lucha que nos espera y, de paso, preparen de forma sosegada la renovación a la que antes me he referido. Esta es -creo- la opción más sensata.

En todo caso el futuro nos espera con retos muy complicados, en los que vamos a tener que prepararnos para batallas duras en las que llevamos ya mucha desventaja. Necesitaremos apoyos, aliados, claridad de ideas, una buena dosis de serenidad y máxima resistencia.

Pero no me fío. Hoy se ha conocido que, de nuevo, superamos, los cuatro millones de parados y no he oído la voz ni de Méndez ni de Toxo pidiendo responsabilidades a quien deben exigirlas sin demora. ¿A qué esperan?

miércoles, septiembre 22, 2010

NO PODEMOS RESIGNARNOS

Se acerca, de forma inexorable para el gobiernillo de ZP, la huelga general que han convocado los sindicatos en contra de las medidas anti sociales que el presidente del gobierno ha aplicado para salir de la crisis. Se aproxima el día de la oportunidad de demostrar que la mayor parte de los ciudadanos estamos en contra de esa forma de salir del atolladero en el que otros nos han metido.

A lo largo de estas últimas semanas se leído y escuchado argumentos de todo tipo para secundar o no, la movilización contra este gobierno, que es el principal responsable de las medidas, no hay que olvidarlo, y que es el destinatario unico de la protesta, aunque se intente despistar.

Por eso resulta algo sorprendente, aunque en todo caso legítimo, cuestionar ahora el papel de los convocantes, es decir los sindicatos, en esta movilización. No es a ellos a quienes hay que pedir cuentas ahora; no son ellos los que han recortado los sueldos, han congelado las pensiones, han subido el IVA, han recortado todo tipo de ayudas e inversiones o han provocado un aumento bestial del desempleo..

Por lo tanto, pedir cuenta ahora a los sindicatos, pese a todos sus fallos, perfectamente reconocibles, es hacerle el juego por un lado al propio gobierno, que usará un posible fracaso de la huelga para seguir en la misma línea de actuación, y, por otro, algo también muy preocupante, reforzará las tesis del PP, que dice, pese a que no se cansa de insistir en que es el partido defensor de los trabajadores, que no se puede convocar en el siglo XX una huelga general.

Si la huelga fracasa, no serán los sindicatos, moleste a quien moleste, los que soportarán en primer lugar el peso de la derrota. No, ni mucho menos; seremos los trabajadores normales y corrientes, los que no estamos liberados de nada, pagamos impuestos y tememos por nuestro puesto de trabajo, lo que saldremos derrotados.

Por eso, hay que pensar muy bien lo de no participar el la huelga como rechazo a la política de los sindicatos durante la crisis. Es cierto que hay que pedir cuentas de su actitud, a veces incomprensiblemente pasiva, es razonable y seguramente necesario y positivo, pero en su momento. No se trata de reforzarlos a ellos, sino a nostros mismos, de demostrar que tenemos nuestro propio criterio.

No se trata ahora de rechazar a Méndez y a Fernández Toxo, se trata de paralizar un país que está gobernado por un gobierno que se ha echado sin el más mínimo pudor en manos del FMI y del BCE y que, precisamente por ello, está aplicando una serie de medidas que sólo pretenden que la crisis se solucione a costa del sacrificio de los de siempre. Por eso hay que decir ¡basta!

Muy posiblemente la huelga no servirá para eliminar todo lo que ya se ha hecho mal. Hay que contar con esa posibilidad pero, y esto me parece importante, puede ser el punto en que se diga ese ¡basta! para que en el futuro se lo piensen dos veces antes de seguir machacando a los trabajadores.

Queda tiempo suficiente para reflexionar. Para sumarse a una protesta que muy probablemente se debió hacer antes y con más entusiasmo. Pero todavía es tiempo de demostrar que no estamos resignados ni dispuestos a ser pisoteados.











sábado, septiembre 18, 2010

POPULISMO PELIGROSO EN CATALUNYA


¿Puede el 0,5 por ciento de la población de una ciudad mantener en vilo al resto de los ciudadanos? Según la dirigente del PP de Catalunya, Alicia Sánchez Camacho (ASC), así es. Por eso ha organizado un paseo, al mejor estilo populista,  para demostrar que hay graves conflictos de convivencia en Badalona. Es su modo de hacer campaña electoral.

Era de esperar que el PP aprovecharía el tirón del inmoral Nicolás Sarkozy para insistir en el tema de la seguridad ciudadana en relación con la llegada desordenada de inmigrantes, según dicen estos aprendices de fascistas.

El PP es especialista en aprovechar del modo más inmundo las situaciones problemáticas -reales o imaginarias- para buscar lo que realmente les interesa: el voto.

Así, durante años, ha utilizado sin pudor a las víctimas del terrorismo, la ley del aborto, a los trabajadores con problemas laborales y ahora, como manda la actualidad, la inmigración, con especial énfasis en los gitanos rumanos.

Es la misma táctica que usó Hitler con los judíos que, en la Alemania de 1933, eran aproximadamente el 2 por ciento de la población y, sin embargo, fueron los causantes de todos los males del país, incluida la guerra.

Para el PP, lo importante es el caladero de votos. Después, como el tiempo se ha encargado de demostrar no toman "medidas",  ni hacen nada (afortunadamente) de lo que prometen, porque ya se ha conseguido el objetivo que es gobernar. Pero el mal ya se ha hecho y el nivel de enfrentamiento social ha subido varios peldaños.

Resulta verdaderamente tenebroso pensar que alguien de la catadura moral de ASC puede llegar a tener alguna responsabilidad, no sólo ya en Catalunya, sino sencillamente en una comunidad de vecinos. 

Alguien que usa de forma tan torticera un problema que se puede convertir en una fuente de odio descontrolado, es un peligro para cualquier sociedad que crea en los valores de convivencia pacífica entre sus ciudadanos, procedan estos de donde procedan.

Esto no significa en absoluto que no se deba abordar con rigor, seriedad y amplitud de miras los problemas que son inherentes a cualquier tipo de convivencia y mucho más entre personas que proceden de diferentes zonas. Esto siempre ha sido así y más en una situación de crisis económica.

Abordar con seriedad quiere decir, en mi opinión, todo lo contrario de lo que hace la derechona, ahora apoyada por ZP de forma pública, y estudiar con tranquilidad dónde están los problemas, por qué se producen y qué soluciones se pueden tomar.

Es evidente que, si existen focos de delincuencia, se deben combatir con los medios legales al alcance y actuar en consecuencia. Pero ni uno más de los que permite la Ley.

Pasearse por barrios conflictivos, que pueden sin duda serlo, para hacerse fotos y propiciar un ambiente de tensión con tal de logar algunos votos más, es de una irresponsabilidad de tal envergadura que quien lo hace, debería ser apartado de forma inmediata de cualquier actividad pública por incitación a la violencia.

¿Qué pasará si el PP sigue con esta campaña de agitación xenófoba y alguien interpreta que eso es una invitación para tomarse la justicia por su mano? ¿Irá la tal ASC a responder ante un tribunal por esos posibles hechos como inductora intelectual? ¿Condenará esa violencia? ¿Dirá que es consecuencia del efecto “llamada”?

Es muy peligroso alentar las “pasiones” xenófobas porque puede tener consecuencias imprevisibles y terribles que pueden provocar una violencia desbordada e incontrolable. Pero al PP sólo parece importarle el voto. Verdaderamente lamentable. 

viernes, septiembre 10, 2010

EL 28 DE NOVIEMBRE






El Honorable President Montilla ha convocado elecciones para el 28 de noviembre. Como él mismo ha dicho, con gran sentido de la responsabilidad, va a ser una fecha muy importante porque se va a decidir, no sólo quién gobernará en los próximos cuatro años en Catalunya sino, también, el camino que va a seguir el país durante las siguientes generaciones. Creo que el President está en lo cierto.

Catalunya soporta, además de los mismos problemas que el resto de las Comunidades del Estado, las consecuencias que ha tenido la sentencia sobre el Estatut que dio origen a la manifestación del 10 de julio y que concitó el rechazo casi absoluto por parte de las formaciones políticas,  excepto,  como era de esperar,  del PP,  una organización  que este año no va acudir a la ofrenda floral a Rafael Casanova porque -dicen-  separa en vez de unir; todo un argumento.

Pero,  me cabe la duda de si ese rechazo de la mayor parte del los partidos, desde el teórico independentismo de ERC,  pasando por el federalismo de ICV y el autonomismo del PSC, que tiene un fuerte sector federalista, y el de CiU,  se corresponde con los deseos y preocupaciones de la ciudadanía.  El 28 de noviembre lo podremos saber. Y, de ahí, la llamada seria del President Montilla en el ejercicio del voto.

El independentismo gana terreno; eso es indudable,  pero creo que todavía es una opción que tiene muy pocas posibilidades de conformar una mayoría parlamentaria suficiente como para que pueda suponer una grave preocupación para los gobiernos españoles. Creo que también lo vamos a comprobar el 28 de noviembre. Sobre todo si, como parece, son incapaces de presentar una candidatura conjunta.

Quedan entonces dos opciones con posibilidades de alcanzar algún tipo de mayoría: CiU o PSC,  con o sin alianzas, más probables en el caso del partido de Montilla.

Sólo ICV se ha maifestado claramente por la reedición del tripartito, mientras que los otros dos socios del mismo -ERC y PSC- lo rechazan, aunque no se sabe si, al final, de la necesidad harían virtud.

En todo caso,  lo que si sería deseable,  es que el PP no tuviera la más mínima oportunidad de influir en la composición del próximo Govern. Que no se produzca una alianza a la vasca y el PSC no haga caso de los cantos de sirena de Alicia Sánchez Camacho.

Creo que la solución es mantener el federalismo como opción más firme. Claro que para eso tienen que producirse algunas circunstancias que no sólo afectan a Catalunya, sino también a España que es donde tiene que entenderse y aceptar el federalismo.

Me da la impresión de que actualmente esto no es así y, por ese motivo, aumenta el peso del independentismo. De eso no me cabe la más mínima duda. Como tampoco me cabe duda de que las sentencias y actitudes de fobia contra Catalunya logran que un montón de pueblos se sientan moralmente excluidos de la la constitución española. Como me siento yo también.

Me sentiré excluido de una constitución monárquica y que impide ejercer el soberanismo de los ciudadanos, que no tiene nada que ver con declaraciones de independencia. dicho sea de paso, aunque al final se pueda llegar a ello.

En fin, espero que el seny acompañe a los votantes y decidan lo mejor para Catalunya.

Castelló D'Empuries 10 de setembre de 2010

martes, agosto 24, 2010

LAS DEPORTACIONES DE SARKOZY


Es preocupante, y mucho, que Francia, país de acogida, nación de fraternidad, igualdad y libertad, revolucionaria y cuna de los derechos ciudadanos, haya iniciado en los últimos años una deriva hacia posiciones xenófobas y claramente racistas, que chocan con lo que ha sido su historia reciente, bien es cierto que con algunas periodos excepcionales, como en canallesco régimen pro-nazi de Vichy.

Expulsar a unas centenas de gitanos y devolverlos a su país de origen -Rumanía- ha sido el último, por ahora, acto fascistoide de Nicolás Sarzkozy, un arribista grotesco y peligroso que ocupa el Elíseo para desgracia de Francia.

Pero, sería de inocentes llamarnos a engaño. Lo que sucede en Francia, no es más que el reflejo de una actitud generalizada, que ya otros, como el pos fascista Silvio Berlusconi hizo en Italia hace algún tiempo. No se trata de un excepción, sino de la regla.

Y aún agrava la cuestión, que, en la mayor parte de esos países, existe una opinión muy amplia predispuesta a dar apoyo a estas actuaciones. Evidentemente, España, no es una excepción, lo que pasa es que el problema de la inmigración no tiene todavía las características de otros países europeos, Pero ya han existido casos muy preocupantes..

Da la impresión de que las actitudes “contundentes”, como la de Sarkozy, “criticada” hoy por el Consejo de Europa, tienen buena acogida entre los ciudadanos que podríamos llamar “corrientes”. ¿Por qué? Muy sencillo, por miedo, por desinformación, por comodidad.

La crisis económica, además de las consecuencias de desempleo y regresión generalizada de derechos sociales que ha traído para la mayor parte de los ciudadanos, ha tenido un efecto multiplicador en el miedo a perder parte de ese llamado estado del bienestar. Y, en esas condiciones, el inmigrante, es la primera víctima.

La xenofobia latente despierta y la potencia de nuevo el hecho de que, en definitiva se trata de extranjeros, que además no han sido llamados por nadie y en muchos casos crean un clima de inseguridad ciudadana.

Este discurso ha sido atizado por organizaciones de extrema derecha, evidentemente no sólo en Francia, sino también en el Reino Unido, posiblemente con más intensidad, en Italia, en España , en Alemania, Holanda, Austria etc. De hecho en cada elección los partidos partidarios de acabar con la presencia de extranjeros van logrando cada vez más representación. Han llegado a participar en gobiernos.

Lla derecha “civilizada” poco a poco va a haciendo suyo ese discurso para no perder posiciones y verse obligada, lo que por otro lado no le costaría demasiado trabajo, a pactar con las organizaciones de extrema derecha o claramente xenófobas. Todo con tal de mantener las riendas.

Pero, también es preocupante es que también cierta izquierda está empezando a contagiarse de ese discurso y, con el pretexto de la crisis, sucumbe a la tentación de acabar de un tajo con la presencia de extranjeros mediante pocedimientos legales muy discutibles.

Terrible error que se puede pagar muy caro, porque la defensa de los derechos de los ciudadanos, sea su origen el que sea, está por encima de cualquier otra consideración. Es verdad que hay que lograr evitar situaciones de alegalidad, de marginalidad, de injusticia, y por supuesto de delincuencia más o menos organizada, pero esto no se logra con expulsiones masivas.

No se puede dar carta de naturaleza a la opinión de que la inmigración equivale a delincuencia, a inseguridad, o a pérdida de derechos de los “nacionales”, que nos quita puestos en las guarderías o en la sanidad. Esa opinión, cada vez más extendida, es el caldo de cultivo que algunos necesitan para llegar, antes o después, a las expulsiones como las ocurridas en Francia.

La solución es lograr que los países de donde proceden esos inmigrantes tengan un nivel de vida lo suficientemente bueno y digno para que nadie se vea impelido a tener que abandonarlos para ganarse la vida. Esa sí es una buena solución.

domingo, agosto 15, 2010

SOLO IMPORTA GANAR




Me tiene sin cuidado si, finalmente,  es Trinidad Jiménez la candidata o es Tomás Gómez el candidato del Psoe en las próximas elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid,  porque no pienso votar a ese partido en absoluto y, por otro lado, allá ellos con sus querellas internas, alentadas desde Ferraz, por el gran Pepiño, por ZP o por quien sea. Esa no es la cuestión principal.

Dicen los socialistas que quieren desalojar a Esperanza Aguirre del gobierno de la comunidad. Es, sin duda, un propósito muy loable, aunque, hasta ahora,  todos los intentos han quedado en un rotundo fracaso; por unos motivos o por otros, al final el PP se ha llevado siempre el gato al agua.
Me pregunto, además,  para qué quiere desalojar el Psoe al PP del gobierno autonómico. Supongo que, dadas las circunstancias, será para reproducir de forma mimética la política regresiva y anti social del valedor del supuesto tándem ganador. Pero, si es para eso, que me temo que así sea, ya tenemos suficiente con el PP y sería mejor quedarse en la oposción con más dignidad  que gobernar con las mismas maneras de la derecha. Y eso vale para todos porque de ninguna forma se pueden avalar políticas regresivas.

No parece, a primera vista, que los candidatos tándem que pueda presentar el Psoe sean precisamente personajes comprometidos con las políticas de izquierda que necesita la Comunidad de Madrid.  No se les ha oído una sóla palabra de desaprobación de las medidas regresivas recientes ejecutadas por el gobierno de ZP y que van a dar lugar a una huela general el 29 de septiembre. Lo mismo se puede decir de Gómez: el silecio más absoluto.

Por lo tanto, da la impresión, también una vez más, de que al Psoe lo único que le interesa es ganar las elecciones y nada más. Ganar por ganar, como le sucede desde hace bastantes años en los que, ese partido,  se ha convertido en una especie de maquinaria electoral que sólo se acuerda de los ciudadanos cada cuatros años. Y Madrid necesita un cambio radical que acabe con tantos años de destrozos provocados por Esperanza Aguirre.

Pero para llevar adelante es cambio radical, es necesario que detrás de las siglas exista un programa consistente, claro, riguroso y, además, cuando uno se proclama socialista, tiene que ser necesariamente de izquierda, esa palabra que tanto asusta en ese partido que pretende ser centrista para no asustar a los mercados.

¿Tendrá el Psoe un programa claramente socialista en las próximas elecciones? Es más que dudoso. Posiblemente se limitará a trasladar a la Comunidad de Madrid las mismas medidas que apoya la dirección Federal para España.

Precisamente para que eso sea así, es para lo que desde Ferraz se presiona para que los candidatos sean afines al Gobierno, no vaya a ser que tengan una segunda edición como la de Montilla en Catalunya que, convencido o no, está en otra órbita en muchos aspectos, especialmente en lo que se refiere al autogobierno.

ZP no quiere más sorpresas y, por  sí definitivamente suena la flauta y el PP pierde en Madrid, lo que menos quieren ahora es que en esta Comunidad se aplique una política alejada de los postulados y directrices de los que mandan en el partido, o sea, los mercados. Todo lo demás son zarandajas.

martes, agosto 03, 2010

VACACIONES EN EL MAR

El 50 por ciento de los trabajadores españoles no tiene paga extraordinaria en verano. O, al menos, eso se dice, en un informe que circula por algunos medios de comunicación. Otro porcentaje muy elevado ha tenido que renunciar a las vacaciones y otros, sin llegar a tanto, tenemos que ajustarnos un poco y procurar no gastar más de lo necesario.

Sin embargo, hay por esos pagos baleares, una familia que vive a cuerpo de rey,  hace ostentación de sus largas vacaciones y se pasa el día de regata en regata con el dinero que, entre todos, les pagamos cada año y sobre el que no tenemos el más mínimo control.

No hace falta que diga que familia es porque es de sobra conocida.

Resulta sonrojante que, mientras una buena parte de nuestros conciudadanos están viviendo unos tiempos llenos de dificultades, esa familia no tenga el decoro de reducir al mínimo imprescindible sus exhibiciones festivas y procurar pasar lo más desapercibida posible. No hace falta que se escondan, ni que eviten ser vistos alguna vez, sino, sencillamente, que procuren no ofendernos con su despilfarro que pagamos los demás.

Tampoco se trata de que no tengan unas merecidas vacaciones, en justa recompensa a los muchos desvelos que tienen, como todo el mundo sabe, sino de que las ajusten lo más posible al común de los mortales.

En un país en el que los recortes sociales afloran como setas, en el que hay casi cuatro millones de desempleados y donde más de un millón de familias tienen a todos sus componentes en paro, resulta sangrante que esa familia nos pase por las narices sus muchas habilidades con los veleros.

Tampoco se trata de que viva en la miseria,  aunque ciertamente ya se encargan ellos de procurar que eso no sea así, sino sencillamente de que den ejemplo verdadero, y no de boquilla, de solidaridad con el pueblo al que tanto dicen estimar. Por aquello de que obras son amores y no buenas razones.

Y por si todo ello fuera poco, cierto periódico les incita que vayan a todas las plazas de toros posibles para apoyar a la mal llamada fiesta nacional con su presencia y, así, ayuden a logar esa estupidez de que las corridas de toros sean considerados una especie de bien cultural. Ya es lo que nos faltaba.

En fin , un año más demuestran su total falta de respeto a la ciudadanía, hacen lo que les sale de las reales narices y se comportan como si España fuera su cortijo, ellos los capataces y nosotros sus empleados, cuando, debería ser todo lo contrario, aunque parece que a estos empleados no hay forma de despedirlos.



sábado, julio 31, 2010

CATILINA EN LA MONCLOA





Un conspirador ocupa desde hace tiempo la presidencia del gobierno, un sujeto innoble que, apoyándose en el voto de los ciudadanos que esperaban un gobierno de orientación socialista, se encuentran con uno que obedece servil a los mercados y, cínicamente, asegura que es en beneficio de la Nación.






Me pregunto entonces ante esta situación, ¿hasta cuándo vas a abusar de nuestra paciencia ZP? ¿Por cuánto tiempo aún esta locura tuya va a seguir burlándose de nosotros? ¿No ves que tus planes están al descubierto?

Estas preguntas, dirigidas hace más de 2000 años al siniestro Catilina, sería perfectamente pertinente realizarlas hoy en cualquier foro al presidente del Gobierno español, quien en patente conspiración con los mercados, poco a poco va aniquilando los derechos de los ciudadanos en general y los de los trabajadores en particular.

Se trata, sin duda, de una verdadera conjuración que usa una crisis económica, que esas mismas fuerzas han desatado, para socavar del modo más infame derechos que parecían consolidados después de muchos años de esfuerzo, de lucha, incluso de sangre.

No le tiembla, como tampoco a otro insigne traidor, el pulso a la hora de los recortes de todo tipo, sabiendo que serán víctimas de ellos, precisamente quienes deberían ser los más protegidos. Deja a la intemperie de los mercados a los más vulnerables y protege a los grandes.

Y, en connivencia con las fuerzas de la derecha, que le apoyan con sus abstenciones calculadas, ha logrado el conspirador sacar adelante la mal llamada reforma laboral, calificada por los sindicatos como la ley laboral más regresiva de las últimas décadas. Y, aún, tenemos que soportar que el nuevo Catilina nos diga que es una ley que busca crear empleo. ¿No es esto un abuso de nuestra paciencia? ¿No es un insulto a nuestra inteligencia?

Tal vez sea esta ley la que más desenmascara al conspirador porque, desde ahora, desaparecen en la práctica todos los impedimentos, que ya eran pocos, para despedir a cualquier trabajador sobre la base de esas llamadas causas objetivas.

Es decir, que lo que ha hecho el Catilina de la Moncloa es facilitar el despido de trabajadores por cualquier motivo que pueda ser considerado causa objetiva, tales cómo son la previsión de pérdidas o la disminución de ingresos.

Claro que, como contrapartida, ofrece la posibilidad aceptar un recorte de salarios para evitar los despidos. Manos libres al empresario y chantaje a los trabajadores en nombre de la solidaridad, y del neopatriotismo socialista.

Aplauden los mercados la valentía de las medidas pero exigen más. Y el conspirador responde que tomará todas aquellas que sean necesarias, le cueste lo que le cueste. Curiosa forma de decir que van a caer sobre las espaldas de los ciudadanos toda clase de calamidades. ¿No es esto una burla?

Pero, ¿qué decir de sus necesarios secuaces en esta conspiración? No sólo los taimados voceros del capitalismo, sino los diputados del Psoe quienes no tienen el más mínimo pudor en apoyar, sin rechistar, sin sublevarse, unas medidas que los representantes de los trabajadores han calificado ya de agresión inadmisible. Ni una sola voz en esa organización se levanta para decir ¡basta!

Blanco, Salgado, Corbacho, Leire,  Alonso, Solbes,  Sebastián, Cháves, Guerra, entre otros muchos, sabed que vuestros nombres  están vinculados para siempre a una de las etapas más deplorables de la historia reciente de este país. Junto con los testaferros los mercados, Díaz Ferrán y Mafo,  habeís conspirado contra los ciudadanos.

No sé que le deparará al Catilina el futuro en la política aunque mi deseo es que jamas vuelva a ser presidente del gobierno, ni a participar en ella. Espero, eso sí, que la huelga del próximo 29 de septiembre sea un éxito rotundo, un rechazo absoluto, no ya sólo a una serie de medidas, contra las que posiblemente sea difícil luchar, sino una demostración unánime de que los conspiradores antes o después tienen el final que merecen.

Hay que decir no con claridad a los traidores y a la conspiración capitalista.

lunes, julio 26, 2010

UNA ONG LLAMADA OTAN

Posiblemente, de entre las organizaciones supranacionales occidentales, será la OTAN la más repugnante de todas. Tiene a lo largo de su historia acumulados miles de crímenes, a cual de ellos más abominable. El último es el bombardeo con misiles de un poblado en Afganistán con el resultado de 52 civiles muertos.


La semana pasada esta organización “humanitaria” que, evidentemente, está en Afganistán en una misión de paz para llevar a ese pueblo la democracia y la libertad de la que no han gozado jamás, entabló una batalla contra los denominados “insurgentes” y, supongo que por error, masacraron a 52 personas desarmadas entre las que se contaban bastantes mujeres y niños.


Para esta ONG, especializada en imponer democracias a sangre y fuego, se trata de un daño colateral que va a tener su correspondiente investigación, ¡faltaría más!, de la que, previsiblemente, no saldrá nada verdaderamente relevante, más allá de una disculpa por tan trágico error y la promesa de poner los medios para evitarlo en próximas ocasiones.


La OTAN, esa organización que bombardeó Belgrado siendo su secretario general el socialista Javier Solana, es autora de crímenes de guerra y los gobiernos de los estados que participan en esas acciones agresivas son coautores necesarios de esos crímenes. Por supuesto el gobiernillo de ZP está entre los máximos responsables, dada la cantidad de tropas presentes allí.


Ya es hora de que este asunto empiece también a copar las portadas de los diarios y se ponga de relieve la complicidad del gobierno de España en todo este asunto. Ya es hora de que la ciudadanía sepa, aunque sea por mero egoísmo, que cuanto más tiempo dure la presencia de tropas españolas en ese país, mayor es el riesgo de sufrir un atentado por parte del fundamentalismo islámico.


Evidentemente,  para cualquier persona medianamente civilizada, lo prioritario es acabar con la ocupación sangrienta de ese país y dejar de apoyar a un corrupto como Karzai, simple títere de occidente. Pero,  por mi parte,  perdida toda esperanza de que la mayoría asimile esta cuestión como algo propio,  quiero hacer un llamamiento para que finalice esa barbarie, aunque sólo sea por motivos de estricta seguridad nacional.  Con ello algo también ganarán los afganos.


No existe una misión humanitaria en Afganistán, no hay una labor humanitaria, no hay una colaboración con las fuerzas locales que vaya a desembocar en la liberación de los afganos. Hay una ocupación militar, un estado de guerra y miles de víctimas inocentes. Y España es cómplice.

miércoles, julio 21, 2010

¿A QUIÉN QUIEREN ENGAÑAR?

Mientras que Barack Obama firmaba hoy en Washington la reforma financiera que ha aprobado el Senado la semana pasada y que va a suponer mucho mayor control de los bancos y mucha más seguridad para los ciudadanos, en Madrid el Congreso de los Diputados aprobaba con los votos del Psoe y del PP la Ley de Cajas, esa que ha sido calificada por la ministra de economía, Elena Salgado, como la reforma más importante de as cajas desde el siglo XIX.



No deja de ser curioso que, mientras que en EE.UU. pese a todas sus deficiencias Obama toma algunas medidas a favor de los daminificados por la crisis y aprieta las tuercas a los que la ocasionaron, aunque repito que habrá que ver el resultado, aquí, en España, ZP no aprovecha la situación para reformar las cajas, algo con lo que parece que todos estamos de acuerdo, en beneficio de la mayoría sino para que se abra una vía que, antes o después supondrá su privatización.


Se podría haber aprovechado la circunstancia para crear una gran banca pública con las cajas. Y, antes de que me digan que eso hubiera costado dinero, supongo que nadie se habrá olvidado de que su ordenación también lo va a costar. Insisto se ha desperdiciando una buena ocasión de cambiar en beneficio de muchos el sistema.


Ahora el capital privado podrá tener hasta el 50% del las cajas. Mal asunto que los bancos, que van a ser los primeros beneficiarios de esta Ley, entren en las cajas porque de inmediato impondrán su forma de gestión, que es precisamente lo que distinguía, además de la existencia de la obra social y de cierta regionalización, a unas de otros.


Además, se van a perder otros 20.000 puestos de trabajo como consecuencia del subsecuente cierre de oficinas y, al disminuir estas, también empeorará la calidad del servicio a los ciudadanos.


Curiosamente, el PP y el Psoe, han unido hoy sus votos para sacar adelante este engendro. Aquí se ha puesto de manifiesto lo que muchos venimos repitiendo hasta la saciedad y, con muy escaso éxito por cierto: El PP y el Psoe en lo que se refiere a la política económica son lo mismo.


Pero, y para terminar, no es esta la única paradoja económica que nos ha deparado el día. Resulta que el presidente del gobiernillo, el tal ZP, ha dicho que cueste lo que le cueste, si hay que pedir más esfuerzos a los españoles, se los pedirá. Obsérvese que lo dice en condicional: si hay que...


Pues bien en respuesta esta mañana al presidente del partido defensor de los trabajadores, llamado también PP, el citado ZP, ha dicho que si finalmente hay que pedir ese esfuerzo mayor, se hará con los que más tienen. De lo que se deduce que si no es necesario, no se les pedirá ese esfuerzo.


Después de todo esto me pregunto: ¿a quién quieren engañar?