sábado, abril 24, 2010

DE AMNESIAS Y AMNISTIAS



Joaquín Leguina, al que tuve oportunidad de descubrir hace ya muchos años, escribe hoy un interesante artículo en el diario El País, en el que pretende convencernos, desde la bondad de la equidistancia, de que lo mejor que podemos hacer es olvidar lo que sucedió durante la guerra incivil y la dictadura de Franco para no provocar desunión en la patria hispana.

El texto me parece muy interesante y clarificador porque se ocupa en profundidad de la verdadera cuestión que se está dirimiendo desde hace tiempo: los crímenes del franquismo y su pactada o no impunidad.

Por tanto, huye, creo que con buen criterio, de entrar en debates estériles sobre el juez Garzón (al que lanza su correspondiente puya)  y su presunta prevaricación, que no es el tema de fondo, sino un hábil recurso, al más puro estilo de Goebbels, para que el ruido sea tal que nos desvíe de lo esencial. Y, a partir de ahí, descubre su "pensamiento".

Dicho esto, tengo que manifestar mi más rotundo rechazo a los argumentos de Leguina porque parte de varias premisas falsas, pretendidamente bien intencionadas, pero que equiparan unas actitudes execrables (el terrorismo de unos golpistas) con las acciones violentas individuales de otros que fueron, siempre que fue posible, perseguidas.

Incluso en el ejemplo del militante socialista de Madrid que usa Leguina para "ilustrar" la violencia en el campo republicano, un personaje responsable de los paseos de la tristemente famosa brigada del amanecer, aclara que Indalecio Prieto dio la orden de detenerlo. ¿Hubo algún caso similar en el bando golpista, donde el terror era avalado y propiciado desde las máximas responsabilidades?

Es más, el discurso oficial y público de los sublevados era provocar el máximo terror posible, exterminar a medio país si era necesario para acabar con la "barbarie"  roja. Y ciertamente que se esforzaron en conseguirlo.

Insiste Joaquín Leguina en que durante la guerra en ambos campos se cometieron atrocidades, lo que es cierto desde un punto de vista meramente formal. Lo que no dice es que las franquistas no cesaron en su terror con la “victoria” sino que lo extendieron durante los 40 años que duró la dictadura.

Nada dice, por ejemplo, de los fusilamientos de septiembre de 1975, ¡dos meses antes de la muerte del dictador! Eso parce que no cuenta para el eminente ¿socialista? madrileño. El régimen de Franco actuó violentamente hasta el último instante.

También me ha sorprendido negativamente que asegure que los que pactaron la transición fueron generosos y no egoístas. No lo creo que absoluto, visto lo que hemos visto después.

Los que acordaron la transición con los franquistas, por cierto bajo la presión militar, sabían perfectamente que la amnistía generalizada significaba que, con todos los pronunciamientos legales, se daba cerrojazo a la responsabilidades de la dictadura y a todos sus beneficiarios, cómplices, palmeros y secuaces. Eso si, a cambio de poder participar en la “reconciliación nacional” y la construcción de la democracia otorgada.

Resulta ocioso decir que no es comparable la lucha contra una dictadura, que ejercer el poder en complicidad con la misma. Por lo tanto no se puede equipar a unos con otros ni sus acciones. Otra cosa es que se imponga la “amnesia” para todos los perdedores para salir del atolladero.

Dice que no hay que alentar la división maniquea ente buenos y malos. En realidad nadie pretende semejante cosa. Lo que se quiere es que las personas que están en las cunetas y en las fosas comunes anónimas puedan recibir una sepultura digna. Nadie, absolutamente nadie, pretende que se hagan funerales del Estado a esos muertos, sino que se les devuelva su dignidad escarnecida.

Y si, evidentemente las víctimas del bando "nacional" han recibido los honores correspondientes y la generosidad económica del franquismo.

Es cierto que no todos los asesinados por los franquistas lo fueron por su amor a la democracia y a la libertad, pero es que no ha existido la más mínima posibilidad de que nadie haya sido recuperado para la memoria.

Al final, ya desbarra al rechazar taxativamente que la derecha española sea añorante del franquismo. Ciertamente no estoy en condiciones de juzgar, ni además quiero, a toda la derecha hispana. Me tengo que guiar por los indicios de lo que observo y lo que veo no me gusta en absoluto.

Es muy posible que no sea añorante de la figura del general pero, sin duda, persiste una actitud autoritaria preocupante que se podría identificar con eso que se ha dado en llamar franquismo sociológico.


9 comentarios:

Ciberculturalia dijo...

Vengo de leer la entrada de Felipe y también me ha dejado helada las declaraciones de Leguina. Aunque no debería sorprendernos excesivamente.

Al menos eso creo yo ya que en sus declaraciones susyace el odio mortal que muchos socialistas tienen a Garzón y por ello no les importa hacer una interpretación retorcida y manipulada.

También yo conocí a Leguina (en tanto que escritor), pero hace mucho tiempo que creo que su pensamiento (no ahora por cierto) está totalmente virado a la derecha.

En fin, todos los días nos despertamos con alguna que otra sorpresa.

Un beso y buen fin de semana

Felipe dijo...

Txema,hemos coincidido con el tal Leguina.Su discurso es falaz y retorcido para intentar hacernos creer que en la lucha fratricida 'todos' fueron unos criminales.

Después habla de la Transición como un episodio cerrado a cal y canto con una Ley de Amnistia(que defiende a capa y espada)miserable.

En mi entrda he sido muy parco y me he limitado a dejar constancia de lo que dice y como lo dice.Y ante ello mi posición es inequívoca desde hace muchísimo tiempo.

-El terror franquista ha quedado impune.
-Las cunetas y fosas siguen depositando cadáveres de repubicanos/as ajusticiadas por el mero hecho de defender un régimen legitimado en origen contra el que se alzan los fascistas falngistas ayudados por los generales facciosos.

El discurso de Leguina es malo(de maldad) en esencia y carente de objetividad.

No abundo más porque parecería una entrada.

¡No y no! a estos artilugios discursivos.

Leguina es un inmoral

Saludos

Ciberculturalia dijo...

Por si acaso queda duda, cuando digo "no ahora por cierto" quiero expresar que la voz de Legina hace ya mucho tiempo se torno en una voz resentida y llena de tintes propios de la derechona. Eso es lo que he querido expresar
Otro beso

Txema dijo...

Tenéis razón. Leguina ha segudo los pasos de muchos socialistas y s eha pasado a la derecha.

Pero, en fin, éste por lo menos no lo disimula como otros.

Ayer me asombombré de oír a un tal González Márquez en defensa de Garzón.

Saludos

Camino a Gaia dijo...

Es sintomático que el simple hecho de querer dar digna sepultura a los "desaparecidos" del franquismo levante tanto revuelo. No sé hasta qué punto esto podrá conseguirse, pero al menos esta vez, los muertos han puesto en evidencia a los asesinos y sus cómplices, antes incluso de ser encontrados.

mariajesusparadela dijo...

Hay muchos socialistas que han dado un giro alucinante. No es solo Leguina. Para mi hay personas que parecen "infiltrados".
(Hace ya mucho que está calladito, pero,¿ recordais a Paco Vázquez?).

Da igual lo que diga Leguina. España entera está con Garzón. Y el resto del mundo, que es lo que mas escuece.

RGAlmazán dijo...

Pues sí, Txema, Joaquín Leguina ha perdido el rumbo. Cuando allá a finales de los setenta fue profesor mío era un tipo cabal, pero se ve que no ha podido superar el paso del tiempo, la pérdida de poder y el ostracismo en que se encuentra.

Un placer ayer.

Salud y República

Jake dijo...

También leí el artículo de Leguina. Hay otro de un tal Jordi García que también me llamó la atención, donde dice, que hay que “con ese sustrato convivir (mientras se le sigue desanimando, por supuesto, a base de casar a homosexuales y ampliar el aborto) hasta que el relevo generacional se cumpla y puedan darse por enterradas las viejas lealtades de familia con la muerte. Hoy es todavía temprano porque no hay medio de borrar la memoria efectiva y sentimental de quienes crecieron y maduraron cerca del franquismo y de sus familias).” Bueno, yo soy joven aún, pero algunas veces pienso que esto del franquismo irá desapareciendo de dos maneras, no sé si me equivoco: 1) falta de vocaciones en la religión y 2) paso del tiempo. Y por paso del tiempo digo fallecimientos. Con la tristeza de que muchos que hicieron lo posible para minar aquel régimen irán falleciendo también. Y aún así, siempre irán quedando rescoldos. Pero el camino se ha comenzado. Yo, como nacido justamente a la muerte de Franco, lo que más me viene sorprendiendo es toda la mentira sobre la que se monta este país. Si no hacemos honor a la verdad tenemos la batalla perdida. O, como se decía, con las mentiras no se va a ningún lado. Ha sido muy recientemente cuando yo he tenido constancia, y conciencia, de que en este país hubo una conflictividad política brutal. Y me encuentro ya no sorprendido, sino exangüe, al conocer la verdad. No entro en valorar la Historia, la cual considero que debe ser hecha con el máximo rigor. Pero efectivamente, el franquismo debe perecer. Y al perecer él, junto a él perecerá el anti-franquismo. Recientemente he leído la obra de Orwell, en España. Y no sé, no está nada claro nada de todo este embrollo. Espero que comprendan mis dudas de jóven, que ni vivió ni sintió aquel régimen, salvo en lo que fue el gobierno de Aznar -siendo yo ya un espigado recién casado ya-, que es cuando empezó a entrar algo de luz en mis ojos. Saludos cordiales.

Dilaida dijo...

Este señor a perdido el norte, habrá que regalarle una brujula.
Bicos