lunes, octubre 04, 2010

RETOS FUTUROS

Parece como si de repente las elecciones primarias del PSM hubieran desplazado por completo la atención de la mayoría y nos hubieran hecho olvidar que, hace menos de una semana, España vivió una huelga general en protesta por la política anti social de un gobierno al que pertenece la derrotada y un partido en que el milita el triunfador y a los que no se ha escuchado la más mínima crítica respecto a ella sino, más bien todo lo contrario, alabanzas a ZP.

Lo cierto es, en mi modesta opinión, que los sindicatos mayoritarios, y la ciudadanía en general, tenemos por delante grandes y graves retos para defender nuestros derechos que el sistema pretende aniquilar y que ni Tomás ni Trinidad han defendido hasta ahora en absoluto.

Así pues, me parece que los sindicatos tienen, una vez pasada la resaca de la protesta, tres opciones fundamentales que, en definitiva,  van a permitir calibrar el éxito real de la huelga, que no sólo se mide en el seguimiento, sino en los logros que se consiguen después de la movilización.

Por un lado pueden considerar la huelga un éxito absoluto y rotundo, creer que ha sido un espaldarazo a su gestión y su actitud durante todo el periodo desde que se inició la parte más dura de la crisis y, finalmente, escenificar lo que mi amigo Paco Galván escribió en el blog de mi no menos amigo Rafael García Almazán, y que denominó como una especie de abrazo de Bergara. No descarto en absoluto que sea así.

Ya dije en su momento que había razones de sobra para participar en la huelga pero que eso no era, ni mucho menos, apoyo a los sindicatos mayoritarios. Creo que cometerían un grave error si no se dan cuenta de que hay mucho rechazo a su actitud y no sólo entre los de siempre.

Esta conclusión autocomplaciente se traduciría en más de lo mismo, es decir, muy poca presencia, y capear el temporal de la mejor manera posible a la espera de que lleguen tiempos apacibles para reeditar el idilio anterior con ZP.

Pero puede ocurrir que los sectores más combativos de esos mismos sindicatos, se hayan dado cuenta de que la protesta ciudadana es mucho más que un apoyo sin fisuras a las centrales sindicales.

En ese caso, esos sectores, podrían interpretar que ya es hora de cambios, de ponerse no al frente, sino al lado de los trabajadores, para combatir y rechazar, codo con codo, la ofensiva que prepara el sistema en forma de de nuevas “reformas·”, de las que, la de las pensiones, puede suponer otro hito en el aplastamiento de los derechos de la mayoría urdidos en Moncloa.

Esto significaría que las viejas estructuras, los dirigentes acomodaticios, los que sólo se acuerdan de santa Bárbara cuando truena, serían barridos, mandados al olvido o la jubilación y que entraría savia nueva que regeneraría, si ello es aún posible, unos cuerpos caducos que necesitan cambios de forma urgente.

Hay una tercera posibilidad: los actuales dirigentes han tomado buena nota de lo ocurrido y, en vez de considerar el apoyo a la huelga como un éxito personal, pueden todavía ser capaces de hacer una interpretación sensata y darse cuenta de que estamos de ZP y su gobiernillo hasta las narices y, consecuentemente, se pongan al al lado de los trabajadores en la lucha que nos espera y, de paso, preparen de forma sosegada la renovación a la que antes me he referido. Esta es -creo- la opción más sensata.

En todo caso el futuro nos espera con retos muy complicados, en los que vamos a tener que prepararnos para batallas duras en las que llevamos ya mucha desventaja. Necesitaremos apoyos, aliados, claridad de ideas, una buena dosis de serenidad y máxima resistencia.

Pero no me fío. Hoy se ha conocido que, de nuevo, superamos, los cuatro millones de parados y no he oído la voz ni de Méndez ni de Toxo pidiendo responsabilidades a quien deben exigirlas sin demora. ¿A qué esperan?

16 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Los sindicatos o se ponen las pilas o mejor sería que se hiciera una absoluta renovación desde la base.

Selma dijo...

Con tu permiso copypego y comparto tu opción:

"los actuales dirigentes han tomado buena nota de lo ocurrido y, en vez de considerar el apoyo a la huelga como un éxito personal, pueden todavía ser capaces de hacer una interpretación sensata y darse cuenta de que estamos de ZP y su gobiernillo hasta las narices y, consecuentemente, se pongan al lado de los trabajadores en la lucha que nos espera y, de paso, preparen de forma sosegada la renovación a la que antes me he referido. Esta es -creo- la opción más sensata".

Me quedo con esta esperanza, pero a pesar de todo, desde un escepticismo muy real, me temo..

Besos Txema y sí, sigamos adelante sin descanso.. el camino está muy, pero que muy empedrado...

Txema dijo...

Pues si Maria Jesús, espero que reflexionen y reaccionen antes de que sea muy tarde.

En mi otro blog tengo una sorpresa para tí.

saludos

Txema dijo...

Selma comparto tu escepticismo. espero muy poco de estos dirigentes que han visto crecer el desempleo con un silencio bochornoso.

besos

Dilaida dijo...

Los sindicatos, lo siento Txema, pero confio tanto en ellos como en le gobierno.
Bicos

Marcos dijo...

Txema, lo importante es que siempre haya gente crítica como tú que, sin abandonar sus principios, sepa ver la realidad para poder mejorarla.
Un abrazo, amigo.
Saludos progresistas de Madrid.

RGAlmazán dijo...

Yo también me quedo con la opción tercera, la que ha elegido Selma. Me parece la más razonable.
De todas formas, yo creo que todos deberíamos preguntarnos también: ¿qué hemos hecho nosotros por los sindicatos? No olvidemos que los sindicatos están compuestos por trabajadores, y sus respresentantes son votados por ellos.

Salud y República

Txema dijo...

A Dilaida y Rafa. No confío en los sindicatos mucho pero, como dice Rafa, nosotros tenemos una buena parte de responsabilidad en lo que ha sucedido.

El nivel de afiliación y de compromiso es muy bajo y así es imposible hacer nada. Damos opción a que los de siempre estén donde están.

Marcos, gracias por tu comentario, pero nmo soy precisamente un buen ejemplo.

saludos

Ciberculturalia dijo...

Tampoco he oido yo las voces de Toxo y Méndez ante los nuevos 48.000 parados. Pero quiero creer que la alternativa que señalas como "tercera opción" es la que se de.
Lo necesitamos porque si no fuera así, la huelga para nada habría servido.

Buen día y besos

Txema dijo...

Pues Carmen si nadie ha oído nada es que no han abierto la boca. Muy mal ¿no?

un saludo mañanero

Desclasado dijo...

El sindicalismo nos es necesario, esto es de ciegos no verlo.
los sindicatos mayoritarios copan el espacio del sindicalismo real impidiendo que surja un sindicalismo natural, honrado y efectivo.
Con los sindicatos mayoritarios copando este espacio, estamos vendidos.
Por mi parte: "delenda est UGT-CCOO".

Y lo antes posible antes de que nos acaben de hundir con ellos.

RGAlmazán: he visto en más de una empresa como los sindicatos mayoritarios hacían las mil marranadas para evitar que surgiesen otras opciones sindicales. Lo siento, me es imposible coincidir con su opinión.
No dejo de darle la razón en que gran parte de culpa es nuestra, de los trabajadores, pero "intentar hacer algo" desde dentro de un sindicato mayoritario lo he intentado yo, y mucha otra gente, sin más resultado que llevarse muchas y muy corruptas cornadas.
La feria, cada uno como le ha ido a él la cuenta.

Saludos.

Desclasado dijo...

Txema, es Vergara.

Txema dijo...

Si, desclasado en Vergara en castellano, pero Bergara en euskara.

Normalmente uso siempre el nombre de pueblos y ciudades en su idioma original, salvo en casos excepcinales en que complican su reconocimiento.

saludos

Txema dijo...

DESCLASADO: en efecto el sindicalismo es necesario pero UGT y CCOO tienen un concepto del mismo que no me convence en absoluto. Hace años que abandoné a CCOO.

En el mejor de los casos, se podría decir que se limitan a gestionar los convenios colectivos y poco más. Por supuesto, no hay una labor de concienciación de los trabajadores y ello causa la escasez de militancia.

En fin, que creo que más que desaparecer deben afrontar una revolución que los cambie por completo y recuperen su sentido de clase.

un abrazo (y no de Vergara o Bergara)

Desclasado dijo...

Pes ahora he sido yo el que ha aprendido que es Bergara en el original, jajaja.

Hombre, el "delenda est" siempre suena muy melodramático, suena a eliminación total. Lo cambio por total renovación de estos sindicatos, pero esa frase hecha no me la sé en latín.
En cualquier caso hablamos de lo mismo: no sólo no funcionan como sindicatos sino que entorpecen que surja un sindicalismo como debe ser.
llevará años reconducir la situación, el grado de entreguismo de estos sindicatos es tremendo. Pues vamos a ello que sin un movimiento sindical fuerte y honrado se nos van a comer, ya se nos están comiendo, las pirañas neocon.

Saludos.

Txema dijo...

Así es Desclasado, llevará años reparar este desastre.

saludos