miércoles, abril 28, 2010

FRAU MERKEL




Frau Merkel, la lideresa alemana, sentada cómodamente en su poltrona de Berlín contempla sin preocupación como un país -Grecia- se hunde poco a poco, mientras ella, con el rostro impasible espera a que pasen las elecciones regionales del 10 de mayo, para saber el resultado y sobre esa base, decidir cómo ayudar a los que están en la quiebra.

Angela Merkel, personificación de esa Europa egoísta edificada al albur de esa ficción llamada Unión Europea, que jamás da la más mínima señal de unidad ante cualquiera de los problemas que van surgiendo en los distintos campos en los que juega.

Esa Europa desigual en el terreno social, fiscal, legislativo, en el exterior, que no es capaz ni siquiera de ponerse de acuerdo a la hora de socorrer a uno de sus socios que, por ser del sur, es mirado además con desprecio y desconfianza desde la soberbia teutónica, país de donde ya sale el vocerío bávaro para que el pariente pobre sea expulsado y no comprometa a los ricos. Y así les irá ocurriendo a todos los que pongan en riesgo su amado euro. Tiembla ya Portugal y le llegará el turno a España.

Pero no creamos que frau Merkel es la excepción. Todo lo contrario, es la regla en esa Europa gestada al margen de los ciudadanos, que se preocupa más por lo que puedan decir unas miserables agencias de calificación, a las que dan más crédito que a los gobiernos de sus socios.

Agencias que, por si fuera poco, se han equivocado tanto y de forma tan grave, que deberían estar absolutamente descalificadas para hacer cualquier pronóstico sobre la fiabilidad de países,, empresas o entidades financieras.

Y en el otro lado, Grecia, cuyo gobierno no dudó en engañar, en alianza con una entidad estadounidense, a sus socios y, lo que es peor, a sus propios ciudadanos a los que ahora hay que pedir sacrificios disparatados durante tres años para pagar los miles de millones de euros que tiene que mendigar para pagar sus deudas ocultas. Tampoco ellos son inocentes.

¿Y todos estos son los que nos piden que hagamos esfuerzos, que tengamos confianza en su gestión, que nos creamos lo de los brotes verdes y la pronta recuperación de una economía que ellos han contribuido a destrozar?

Nos vienen ahora con el cuento de la refundación del capitalismo al que quieren dar más ética, dignificar este sistema. ZP, el adalid español de la regeneración, tembloroso ante los mercados, pretende que nos creamos sus planes para crear una nueva economía en el que impere la justicia y donde unos pocos no puedan enriquecerse impunemente a costa de la mayoría. ¡Que desvergüenza!

No hay refundación posible del capitalismo. Lo que tienen que hacer quienes se pretenden de izquierdas es abolir este sistema cruel e injusto y sustituirlo de una vez por el socialismo justo, democrático y participativo en el que el pueblo sea el primer beneficiario de la riqueza que crea su trabajo colectivo. Todo lo demás son zarandajas.


8 comentarios:

Antonio dijo...

Esta no es la Europa de los pueblos que necesitamos, sino la del mercado común para vender y chupar la sangre al más debil.
La Merkel solo merece que no se le compren los productos fabricados en su país, pues así estamos enriqueciéndolos a ellos y empobreciéndonos los demás paises. Si ni hay solidaridad y bidireccionalidad en los intereses para qué narices queremos esta unión enuropea (con minúsculas)
Saludos

Ciberculturalia dijo...

Cuánta preocupación viendo el panorama económico. Viendo a una Unión Europea desaparecida, viendo a países potentes como Alemania, volviendo la vista hacia otro lado, viendo como el nuestro no atina y va de un lado para otro sin una toma de decisiones firme y acorde con un pretendido gobierno de izquierdas...
Vemos tantas cosas estos días que... no se... bueno me refugiaré en la lecura que está nunca defrauda, no crees?

Un beso

Felipe dijo...

Es la Europa de los mercaderes.Que no se preocupe Merkel ya que Grecia caída los banqueros e impositores alemanes le pasarán el tanto de culpa.

La UE es sólo un matrimonio de conveniencia que cuando las cosas no funcionan cada uno sale por su lado.

Mienras no haya un Tratado político en que el Parlamento legisle con plenas competencias y ,a su vez,elija a la Comisión ésto es sólo un juego de artificio

Saludos

RGAlmazán dijo...

El mercadeo es el signo de esta Europa, vieja pero débil y egoista. No hay unión política y difícilmente la habrá. Fuera del mercado, esta UE no funciona, porque está fabricada sin que los Estado pierdan ni un ápice de soberanía en pro del conjunto.

Salud y República

Dilaida dijo...

La Europa de las contradiciones. La Unión sólo funciona cuando conviene a los más poderosos.
Bicos

mariajesusparadela dijo...

Si no hay unión política, ¿como puede haberla económica?

Ramon.Eastriver dijo...

Yo ya sé cómo son los ricos, o sea que nada me extraña. Pero decir que Alemania es egoísta pues no estoy nada de acuerdo. ¿Cuánto dinero alemán ha ido a parar a Grecia, España, Portugal en los últimos diez años? Incontable. Hombre, luego los alemanes miran también por su bolsillo, normal. Bien que hacen si no quieren verse en la misma tesitura que los griegos.

Quiero decir, no es que piense que los alemanes son unos santos pero tampoco que son el colmo del egoísmo. Honestamente, si todos admiráramos más a los alemanes y nos diera por aprender de su rigor, su seriedad, su eficiencia, otro gallo nos cantara a todos, estoy convencido. Y no hablo tanto de políticos como de dinámiacas de país. ¿Sabes que las grandes fábricas japonesas se están planteando dejar España porque no entienden que los lunes, sistemáticamente, un 25% de la plantilla, mayormente la joven, esté indispuesta? Pues a eso me refiero. Soy de los que piensan, menos victimismo y más Alemania. Un abrazo.

Txema dijo...

Veamos: mi crítica no va dirigida contra los alemanes y su sistema de vida que conozco bien porque he estado en ese país y en contacto con empreas alemanas muchos años.

Lo que me parece inadmisible es que frau Merkel anteponga sus intereses de partido (no los de Alemania) a los del conjunto de la UE. Eso me parece muy mal.

Creo que, en efecto, esta no es la Europa que necesitamos, la de los intereses mezquinos por muy alemanes que sean.

Y, por lo que respecta a su sistema de trabajo, ciertamente en muchos aspectos es admirable pero se basa en la mano de obra de países como Turquía, Grecia, Croacia etc.

Mantengo mi rechazo a frau Merkel y reitero mi simpatía por su país, pese a algunas reacciones incomprensibles.

saludos