martes, agosto 24, 2010

LAS DEPORTACIONES DE SARKOZY


Es preocupante, y mucho, que Francia, país de acogida, nación de fraternidad, igualdad y libertad, revolucionaria y cuna de los derechos ciudadanos, haya iniciado en los últimos años una deriva hacia posiciones xenófobas y claramente racistas, que chocan con lo que ha sido su historia reciente, bien es cierto que con algunas periodos excepcionales, como en canallesco régimen pro-nazi de Vichy.

Expulsar a unas centenas de gitanos y devolverlos a su país de origen -Rumanía- ha sido el último, por ahora, acto fascistoide de Nicolás Sarzkozy, un arribista grotesco y peligroso que ocupa el Elíseo para desgracia de Francia.

Pero, sería de inocentes llamarnos a engaño. Lo que sucede en Francia, no es más que el reflejo de una actitud generalizada, que ya otros, como el pos fascista Silvio Berlusconi hizo en Italia hace algún tiempo. No se trata de un excepción, sino de la regla.

Y aún agrava la cuestión, que, en la mayor parte de esos países, existe una opinión muy amplia predispuesta a dar apoyo a estas actuaciones. Evidentemente, España, no es una excepción, lo que pasa es que el problema de la inmigración no tiene todavía las características de otros países europeos, Pero ya han existido casos muy preocupantes..

Da la impresión de que las actitudes “contundentes”, como la de Sarkozy, “criticada” hoy por el Consejo de Europa, tienen buena acogida entre los ciudadanos que podríamos llamar “corrientes”. ¿Por qué? Muy sencillo, por miedo, por desinformación, por comodidad.

La crisis económica, además de las consecuencias de desempleo y regresión generalizada de derechos sociales que ha traído para la mayor parte de los ciudadanos, ha tenido un efecto multiplicador en el miedo a perder parte de ese llamado estado del bienestar. Y, en esas condiciones, el inmigrante, es la primera víctima.

La xenofobia latente despierta y la potencia de nuevo el hecho de que, en definitiva se trata de extranjeros, que además no han sido llamados por nadie y en muchos casos crean un clima de inseguridad ciudadana.

Este discurso ha sido atizado por organizaciones de extrema derecha, evidentemente no sólo en Francia, sino también en el Reino Unido, posiblemente con más intensidad, en Italia, en España , en Alemania, Holanda, Austria etc. De hecho en cada elección los partidos partidarios de acabar con la presencia de extranjeros van logrando cada vez más representación. Han llegado a participar en gobiernos.

Lla derecha “civilizada” poco a poco va a haciendo suyo ese discurso para no perder posiciones y verse obligada, lo que por otro lado no le costaría demasiado trabajo, a pactar con las organizaciones de extrema derecha o claramente xenófobas. Todo con tal de mantener las riendas.

Pero, también es preocupante es que también cierta izquierda está empezando a contagiarse de ese discurso y, con el pretexto de la crisis, sucumbe a la tentación de acabar de un tajo con la presencia de extranjeros mediante pocedimientos legales muy discutibles.

Terrible error que se puede pagar muy caro, porque la defensa de los derechos de los ciudadanos, sea su origen el que sea, está por encima de cualquier otra consideración. Es verdad que hay que lograr evitar situaciones de alegalidad, de marginalidad, de injusticia, y por supuesto de delincuencia más o menos organizada, pero esto no se logra con expulsiones masivas.

No se puede dar carta de naturaleza a la opinión de que la inmigración equivale a delincuencia, a inseguridad, o a pérdida de derechos de los “nacionales”, que nos quita puestos en las guarderías o en la sanidad. Esa opinión, cada vez más extendida, es el caldo de cultivo que algunos necesitan para llegar, antes o después, a las expulsiones como las ocurridas en Francia.

La solución es lograr que los países de donde proceden esos inmigrantes tengan un nivel de vida lo suficientemente bueno y digno para que nadie se vea impelido a tener que abandonarlos para ganarse la vida. Esa sí es una buena solución.

24 comentarios:

Felipe dijo...

Por toda Europa está recorriendo una gran ola de xenofobia y racismo,culpabilizando a los inmigrantes de que quitan los empleos a los nacionales.

Si los gobernante llegan a tomar estas medidas es porque son aplaudidas por la mayoría de la ciudadanía.

Es muy preocupante lo que está ocurriendo y que nos viene a situar en posturas fascistas.

Es cierto que la inmigración necesita una regulación,muy lejos de la Directiva de la Vergüenza porque antes que inmigrantes son seres humanos y deben gozar de la Declaración de los Derechos Humanos.

Hágase una regulación de la inmigración seguida de políticas de Ayudas al Desarrollo para que nadie tenga que abandonar sus países de origen.

Un abrazo

Txema dijo...

Está claro que coincido con lo que propones. A veces me pregunto dónde acabaremos.

un abrazo.

Selma dijo...

más que nunca

"Jean Baptiste, apodado «Django», creció en un campamento gitano situado a las afueras de París, al lado de las fortificaciones que la rodeaban, a donde se había trasladado su tribu materna cuando tenía ocho años, absorbiendo la raíz gitana que luego se mostraría en su música".

Amnesia es de lo que sufren gobernantes y gobernados.. ¿Qué sería de la música sin este genio del gipsy Jazz?

Un beso, Txema.

Txema dijo...

Muy cierto mi querida Nómada, muy cierto. Y fíjate que el tal Sarkozy procede de Hungría para más INRI.

besos Selma.

Selma dijo...

otro regalito

Selma dijo...

Te lo mereces.. y más..

Dilaida dijo...

Corren malos vientos, la xenofobia, el racismo están aumentando por toda Europa.
Todo esto es muy preocupante.
Bicos

Marcos dijo...

El fascismo siempre ha apostado por el ultranacionalismo y el darwinismo social, es decir, que sobran los diferentes y los débiles. Con esto queda dicho todo. Al señor Sarkozy se le empieza a ver el pelaje (aunque nunca nos consiguió engañar del todo).
Saludos.

Carla dijo...

Es terrible lo que pasa. No se porque la gente tiene tanto miedo de personas de otros paises, me parece ridiculo.
Muy buen post!

mariajesusparadela dijo...

Hace ya mucho tiempo, Ramón Eastriver sacó una entrada sobre la inmigración y eso mismo es lo que yo defendí: la ayuda en origen.
Europa ha esquilmado a Africa y América (Inglaterra también a Asia). Ahora toca reponer.
Nadie se va de su tierra si puede ganarse el pan en ella.

Paz Juan dijo...

Sí, mi querido amigo. Tratándose de un tradicional país de acogida donde no triunfaba la ley de sangre (como en Alemania), el hecho tiene tienes todavía más amargos.
Es lo que pasa con los que se ensoberbecen con el poder. Que les trae sin cuidado, en ocasiones, todo lo avanzado en ciertas materias por su propio país.
Tiene mucha razón Felipe. Entre los que aplauden (no olvidemos los seguidores de LePen) y los que miran para otro lado.
Y, por supuesto, no hay que irse muy lejos. Aquí se firmó un protocolo europeo sobre el tema. Se dijo que era puro formalismo, pero ahí está firmado y bien firmado.

Un a brazo, caballero.

Txema dijo...

Muchas gracias por el regalo, querida Selma. Siempre tan amable y generosa.

besos

Txema dijo...

Dilaida: efectivamente corren muy malos tiempos. Creíamos que después de la barbarie de los Segunda Guerra Mundial estábamos, por lo menos en el mundo occidental, vacunados. Hoy vemos que no es así, y los fantasmas del pasado vuelven.

Marcos, el tal Sarkozy es un oportunista que se ha subido al carro de la xenofobia porque sabe que tiene una rentabilidad electoral importante.

Lo triste es que hay millones que están dispuestos a hacerle el juego. ¿No te recuerda a un cabo austriaco?

saludos

Txema dijo...

Carla, creo que en realidad no es exactamente miedo a la gente de otros países, sino más bien miedo a lo que nos hacen creer que es distinto y peligroso.

Hay extranjeros, por ejemplo en deporte, que son considerados poco menos que héroes en sus países de adopción. El problema es, creo, el escalón que ocupan en el nivel social.

besos

Txema dijo...

Pues defendiste bien, querida amiga. Todo lo que no sea solucionar el problema en su origen es nada.

Pero, a veces, esa ayuda se convierte en una nueva forma de colonialismo. Mira el caso de latino américa y algunas empresa hispanas.

bicos

Txema dijo...

Paz (Paix). El caso de Francia me produce especial tristeza. Es un país por el que sentía una enorme admiración que, poco a poco, se ha ido diluyendo.

Lo que más me molesta es que los franceses han sucumbido ante ideas que ellos siempre han rechazado, por reaccionarias.

Es verdad que siempre han sido un poco "presuntuosos", pero era un país de acogida, de fraternidad, solidario. Es inconcebible que un tipejo como Sarkozy se presidente de esa república y no haya una contestación social.

Camino a Gaia dijo...

Aparte de darte la razón, solo se me ocurre añadir que el ser humano siempre tiende a enfrentarse con el mas indefenso, no con el responsable de su desgracia, enfrentarse incluso a su propia responsabilidad le produce mas pavor aún. Estos linchamientos preventivos llevan a la progresiva desensibilización de la sociedad, a diluir los muros que la ética usa para contener la conducta genocida.
Un saludo

Txema dijo...

Muy cierto lo que apuntas Camino. El pavor a afrontar la proia responsabilidad en la situación que uno ha creao es tremendo.

Pero habrás visto que Sarkozy sigue en sus trece.

saludos

Camino a Gaia dijo...

Lo preocupante, como bien apuntas en el post, no es que un jefe de estado realice semejantes políticas, sino que esas políticas estén respaldadas por buena parte de la población. Todavía pensamos que el fascismo son unos símbolos y no unas conductas, que no nos puede pasar a nosotros.

Desclasado dijo...

Venga, va, voy a poner la voz discrepante, que haya debate y no parezca esto "a la bulgara".
"Un fantasma recorre Europa..." ...y es el fantasma de lo políticamente correcto que nos deja maniatados para tomar cualquier solución.
Vaya por delante que me cae como el **** Sarkozy. Vaya aún más por delante que si en los países de origen de la inmigración se pudiera vivir, el "problema" no existiría.
Y centrándonos en lo que nos ocupa: ayer charlaba con unos amigos. Nadie quiere tener a gitanos rumanos cerca mientras se comporten haciendo honor a su fama. Nadie. Expulsar a nadie no es solución, nos recuerda demasiado a las deportaciones en masa. Pero... cuando planteé educar "a la fuerza" (sin complejos) a estos gitanos, cuando planteé "obligar"(de nuevo sin complejos) a escolarizar a sus hijos, etcétera, se me dijo que se me iba a tachar de represor y autoritario.
"¡Anda a tomar por culo la bicicleta1", exclamé. "¿Entonces cuál es la solución? ¿El laissez faire, laissez passer y rezar porque no se me metan en mi jardín?"
Así no hay manera.
Llevo tiempo diciendo, en la intimidad, como hablaba catalán Ansar, que esto desaguará por un fascismo. Y el pueblo aplaudirá ese fascismo que parezca traer orden, justicia y bla bla bla, de sobra conocemos el discurso.
Y mucha parte de culpa de ese fascismo populista, fascismo de masas, lo tendrá una izquierda agilipollada que cada día está más alejada de la realidad social y cada día se diviniza un poco más. Con eslóganes no se arregla nada, hay que proponer soluciones concretas y algunas no son ni fáciles de tomar ni agradables a la vista.

Saludos, Txema y concurrencia.

Menda. dijo...

Desgraciadamente, están tomando el camino más fácil, el de cegar los escrúpulos y tirar recto. Madre mía, ¿será que las nuevas generaciones no tenemos conciencia, y los que están en la punta del iceberg se hacen fuertes a nuestra costa? Me preocupa eso, y mucho.

marcelo dijo...

Esta de mas decir que estoy totalmente en desacuerdo con la xenofobia y el racismo,pero estoy de acuerdo en que los paises pongan ferreos controles en sus fronteras para evitar una gran inmigracion.
Hace unos años era impresionante los miles de sudamericanos que iban a España en busca de euros,sino hubiera existido un control en sus fronteras, les aseguro que España hubiera quedado peor que un campo al que lo invaden las langostas.
Txema un abrazo y gracias por permitirme expresar.

Carla dijo...

Hola! Pasaba a saludarte! Esperando un nuevo post...

Eastriver dijo...

Se me había pasado este post tuyo sobre un tema en el que sabes que estoy de acuerdo (más que un tema, un enfoque, una manera de verlo). La izquierda debe denunciar, naturalmente, pero también proponer soluciones, incluso arriesgadas, sin miedo. Las deportaciones son espantosas pero ciertas comunidades deben integrarse, y se deben usar recursos. No me vale lo de respeto a la cultura: a la cultura desde luego, pero lo de casar a las niñas a los doce años no me parece cultura, y lo de sacarlas de la escuela a los diez, tampoco. Se deben integrar. La sociedad debe hacer un esfuerzo pero ellos también. Y luego, los de fuera, apoyo totalmente ese final.