domingo, agosto 02, 2009

LA GRAN OFENSIVA DE OTOÑO


La gran patronal está velando sus armas, lo mismo que hacen sus aliados del PP y los necios que, como el gobernador del Banco de España, tercian en una guerra que no es la suya, convirtiéndose en excelentes aliados de la derecha económica más rancia.

La CEOE se prepara para lanzar la gran ofensiva de otoño de la que espera lograr su propósito de arrasar con los derechos de los trabajadores, e imponer lo que cínicamente llama la flexibilización del mercado laboral.

Pero ¿por qué en ese momento? Hace unos días me referí a la debilidad del gobiernillo de ZP y reitero que ese es uno de los motivos. Pero hay más: en primer lugar porque tiene que actuar antes de que la recuperación económica se produzca y relaje la tensión, alivie las cifras del desempleo y permita al gobiernillo recuperar el resuello.

También porque se apoya en dos hechos que no se pueden negar: por un lado la enorme diferencia que hay entre el desempleo en España en relación con sus socios europeos

Y no menos importante es que la enorme legión de parados, de trabajadores sin cobertura social, y los que temen quedar el paro, son un ejercito angustiado capaz de creer que las recetas conservadoras pueden ser su tabla de salvación. Las elecciones europeas deben servir de aviso.

Puede tener la tentación, y lo que sería aún peor, sucumbir a ella de seguir apoyando al PP que de inmediato se aprestaría a flexibilizar el mercado laboral con el consiguiente perjuicio, posiblemente irreparable, que esto tendría a largo plazo. Hay que evitarlo.

Pero la CEOE no ataca como antes. Ahora, lejos de los mensajes zafios y burdos del pasado, que soliviantaban a los trabajadores, y conseguían el efecto contrato a lo que deseaban, la patronal ha modificado su discurso, lo mismo que hace el PP y se presentan como campeones de la justicia social, frente al egoísmo de los demás.

Ahora, el argumento es sutil, igualmente maligno, pero envuelto en papel de celofán. La patronal no deja de quejarse de que hay una gran diferencia entre los trabajadores que gozan de un contrato indefinido y los que están con contratos precarios. ¿Cómo es posible esta injusticia, cómo es que los sindicatos y las organizaciones de Izquierda, defienden esta barbaridad?

El cebo es lanzado hábilmente en jun caladero en que hay más de cuatro millones de personas que son campo abonado para ser engañados con ese discurso demagógico. Porque, la siguiente reflexión es que, como consecuencia de lo difícil que resulta prescindir de los empleados fijos, por las altas indemnizaciones que reciben, es imposible contratar a otras personas. Es decir hay rigidez en el mercado laboral que perjudica a muchos trabajadores desempleados. Y el Banco de España asume el papel de avalista de esa teoría.

Por eso proponen el contrato único, para que todos tengan los mismos derechos y todos gocen de las mismas oportunidades laborales. ¡Increíble! La patronal presentándose a sí misma como adalid de la justicia social.

Evidentemente, lo que no dicen es la trampa que esto esconde. Lo que se pretende es arrasar con los derechos de todos para que el despido sea, además de libre, que ya lo es, absolutamente gratis, sin coste alguno para el empresario, al margen del tiempo que ese empleado lleve trabajando o de la experiencia que aporte o de la preparación que tenga.

Cabría, en todo caso, preguntarse por qué durante todos los años que gobernó el PP, no se hizo esta maravillosa reforma laboral. Pues es muy sencillo, porque eran tiempos de bonanza económica en los que la resistencia a cualquier recorte de derechos hubiera sido mucho más difícil de llevar adelante: recordemos el famoso asunto del decretazo y como acabó.

Además la mayor parte del ciclo expansivo de la economía española se produjo en el sector inmobiliario, en la construcción residencial, que es donde más trabajo precario y a tiempo parcial existe. Las grandes constructoras no tienen casi empleados, ya que, subcontratan las obras. Son éstas las que llevan el peso de la obra. Y son éstas las que tienen trabajadores por lo general escasamente cualificados, a los que pueden despedir sin demasiado trabajo. De hecho los primeros afectados por la crisis fueron ellos, junto a los del sector servicios.

Pero ahora, con la crisis, es el momento de azuzar a los desempleados de forma que lleguen a tener la sensación de ser víctimas, no de la crisis, sino de los trabajadores con empleo fijo que son unos insolidarios, causantes de sus desgracias porque quieren conservar a toda costa sus privilegios.

Y es aquí donde las organizaciones de Izquierda tenemos que intervenir con acierto. Utilizar la ideología no sólo para explicar las causas de la crisis, sino para pasar de la teoría a la practica, de forma que podamos demostrar que esa ecuación es absolutamente falsa, que la eliminación de los “privilegios” que se pretende es una falacia encaminada a destruir los derechos de todos y que, restar a los contratados indefinidos no va a sumar a los demás. Al final la indefensión será para todos la misma.

Pero, para esto, también desde la Izquierda hay que analizar con rigor un hecho: es cierto que en España el paro dobla el de la UE y que, en efecto, los contratados parciales carecen de derechos en la mayor parte de sus trabajos. Sabemos que es lo que no hay que hacer, ahora toca llegar a saber lo que queremos y debemos hacer.

8 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Tenemos el mercado más flexibe del primer mundo -- si es que lo somos--, el porcentaje de contratos eventuales es muy superior a la media europea, entonces ¿qué quiere hacer la CEOE y el PP (unidos en esta y otras muchas causas)? Pues abaratar el despido. Ni más ni menos.
Y desgraciadamente a pesar de la resistencia que parece que este gobierno está oponiendo, Zapatero ya ha hablado de que hay que flexibilizar más el mercado laboral y al mismo tiempo dice que no hay que dar un paso atrás en la conquista de los trabajadores. ¿El empleo fijo no es una conquista de los trabajadores? ¿El trabajo eventual no es uno de los peores enemigos de los trabajadores?
¿Quién entiendo esto?
Preparémosnos porque me temo lo peor en otoño.

Salud y República

Txema dijo...

Pues preparémonos d. kabileño. El otoño está a la vuelta de la esquina y estamos en una posición de debilidad.

Menda dijo...

Otoño, invierno y resto de estaciones venideras, se adivinan difíciles. Ojalá me equivoque, pero.......

__MARÍA__ dijo...

Los sindicatos están durmiendo el sueño de los liberados.
Creo, en mi humilde opinión, que el otoño será de todo, menos caliente.
PD:
¿Porqué no sale mi última entrada en tus enlaces?

Besos Txema

mariajesusparadela dijo...

Pues sí, justicia social a la baja: es más fácil quitar a todos, para igualar ; que dar, para lo mismo.

Carmen dijo...

Querido Txema llevo un rato recorriendo las casas de mis amigos virtuales y llego a la tuya, mi entrañable amigo Txema, un poco descangallá porque además de lo que abordáis, por cierto espléndidamente, tu y Rafa, estoy con el impacto de lo de Camps y me hallo que no me hallo...

Algo decaída sin duda. Mañana saldrá el sol pero lo mismo lo hace por Antequera.

Un beso

María dijo...

No entiendo por qué los sindicatos están dormidos, no hacen nada, ¿están acaso comprados?

Millones de parados, contratos basura, despidos y más despidos... esto no tiene nombre, pero lo peor está por venir, crucemos los dedos.

Me gustaron mucho tus blogs, gracias por haber dejado la huella en el mío porque así he podido venir a conocer los tuyos.

Saludos.

Txema dijo...

María, ante todo, se bienvenida. Espero que te guste este blog.

Bien, no soy sindicalista y, por tanto, no puedo darte una respuesta más documentada que la que te voy a dar t que se basa en mi propia percepción.

Creo que los sindicatos están actuando con gran sentido de la responsabilidad en esta crisis.

Ahora no es el momento de una respuesta contudente porque eso, que se traduciría necesariamente en un huelga general, tiene muchos riesgos.

Ten en cuenta que, hasta ahora, e insisto mucho en lo de hasta ahora, no se ha producido un recorte de los derechos de los trabajadores.

Ahora bien, en el mismo momento es que ese intento se lleve a cabo, no cabe duda alguna de que la respuesta tiene que ser muy fuerte para alejar del gobierno cualquier tentación en ese sentido de recortar derechos.

Esto no obsta, como ya he dicho en mi entrada, para que se reconozca que algo falla, porque lo del desempleo en este país no es normal.

Vamos, por tanto, a anlizar con seriedad y sin dogmatismos que es lo que falla y encontrar la solución.

Gracias de nuevo por venir a esta, desde ahora, tu casa.